La actividad creció en junio a su mayor nivel en 15 meses, impulsada por las compras minoristas y los estímulos
SAN PABLO.- Dos días después de que la presidenta Dilma Rousseff anunciara un millonario paquete para obras de infraestructura, el gobierno informó ayer que la actividad económica de Brasil creció en junio a su mayor ritmo de los últimos 15 meses, lo que supone una reacción ante los diversos planes de estímulo lanzados por las autoridades.
El Banco Central señaló que la actividad económica subió 0,99% en junio con respecto al mismo mes del año pasado, y 0,75% en relación con mayo. Según las autoridades, el dato sugiere que la sexta economía mundial empezó a recuperar su nivel de actividad como efecto de una serie de medidas que comenzaron a ser ejecutadas hace un año.
La actividad fue impulsada por las ventas minoristas, sorprendentemente sólidas. Los consumidores aceleraron sus compras de autos, electrodomésticos y muebles, luego de que el gobierno ofreciera exenciones tributarias como parte de un esfuerzo más amplio y que dio buenos resultados para la reactivación.
"De ahora en adelante, las cifras serán mejores. Finalmente vemos una recuperación económica", dijo Flavio Serrano, economista de Espirito Santo Investment Bank.
Además de las bajas de impuestos, Rousseff tomó medidas adicionales, como el freno de la apreciación ?del real, y prometió aumentar las compras del Estado de productos locales. Y esta semana lanzó un megaplán de 66.500 millones de dólares para atraer inversiones privadas en obras de infraestructura.
Por otra parte, el Ministerio de Hacienda amplió anteayer el margen de endeudamiento de 17 de los 27 estados del país, que podrán acceder a nuevos créditos públicos.
Metas
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, afirmó que la recuperación de Brasil "se está haciendo más clara". Sin embargo, agregó que el crecimiento del crédito aún es "insuficiente", y llamó al Banco de Brasil a apuntar a préstamos más audaces para poner presión sobre los bancos rivales del sector privado.
El Banco Central también hizo lo suyo al recortar su tasa de interés de referencia ocho veces durante el último año, hasta un mínimo de 8% desde 12,5% de mediados de 2011.
Con la reactivación en puerta, los analistas económicos creen que el banco podría prescindir de realizar un recorte más profundo en las tasas, moviendo su foco hacia los crecientes riesgos de la inflación para 2013.
Brasil probablemente crecerá menos de 2% este año, en su peor desempeño desde 2009, pero se expandiría 4% en 2013. Para algunos economistas, eso elevará peligrosamente la inflación a cerca de 6,5%, el tope del objetivo del gobierno.
La brecha que se mantiene entre la sólida demanda del consumidor y la aún endeble producción industrial podría, en efecto, avivar la inflación, mientras la economía toma fuerza en los próximos meses, según previsiones de analistas.
Aunque el rezagado sector industrial mostró también un crecimiento en junio, después de tres meses consecutivos de declive, el ritmo se mantuvo débil.
"Claramente, la industria tuvo un desempeño inferior durante los? últimos trimestres. La industria está más expuesta a condiciones externas, las cuales no son muy buenas", explicó Gustavo Arruda, economista de BNP Paribas.
"En contraste, áreas de la economía que son más sensibles a la demanda doméstica tuvieron una gran actuación, bajo la expansión del crédito, mejores sueldos y tasas de desempleo en mínimos históricos", añadió Arruda.

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