Asegura que no cree que su cliente sea liberado y denuncia el acoso contra la mujer del Nobel.
El bufete de abogados aparece modesto en el centro de Beijing. Nadie diría que es aquí donde se defienden los derechos del nuevo Premio Nobel de la Paz. Sin embargo, así ocurre desde 1989, fecha en la que Liu Xiaobo fue encarcelado por primera vez. Mo Shaoping, amigo del Nobel y director del despacho, fue su defensor legal hasta diciembre de 2008, cuando fue vetado por apoyar la Carta 08 a favor de la democracia y los derechos humanos en China. Desde entonces es Shang Baojun (Beijing, 1964) quien defiende a Liu en los tribunales. De maneras educadas y hablar pausado, Shang asegura que es “todo un honor” defender al nuevo Premio Nobel de la Paz.
¿Cómo se encuentra Liu Xiaobo? Liu Xia [esposa del Nobel] es la única que pudo visitarlo el 9 de octubre. Ella me confirmó que está bien de salud y de ánimo y que sale al patio a hacer ejercicio dos veces al día. El único problema es la enfermedad de estómago que arrastra desde hace años.
Corren rumores de todo tipo, desde que al ser famoso le tratan mejor hasta que su salud es muy delicada. ¿Qué debemos creer? Su hermano mayor pidió hace un par de días ir a la prisión pero no le concedieron el permiso, así que no puedo estar seguro. Él me contó que Liu Xiaobo no tiene celda propia y sigue compartiéndola con cinco personas más. En su opinión la vida de Liu no ha cambiado en nada, pero Liu Xia opina que sí mejoró levemente.
Cuesta creer que siendo usted su abogado aún no le hayan permitido visitar la cárcel.
Después del Nobel me denegaron todas las peticiones. Tampoco he podido ver a Liu Xia, cada vez que he ido a su casa el vigilante de la puerta no me dejó pasar. El segundo día tras el Nobel consiguió un nuevo número de celular, pero apenas le duró un día. Luego mantuvimos el contacto a través de internet, pero desde hace una semana ya no puedo comunicarme con ella, creo que le cortaron la conexión. Solamente su familia puede saber cómo está.
¿Prevé una fecha aproximada para poder reunirse a ambos? Ni siquiera Liu Xia sabe cuándo le van a permitir volver a salir de casa e ir a ver a su marido, eso es algo que le preocupa. Sé que ella quiere verme, tenemos muchas cosas de las que hablar, pero no sé cuándo podrá ser. Antes del Nobel no teníamos ningún problema para vernos, pero hoy es imposible.
¿Le sorprende el estado de aislamiento al que están sometiendo a la esposa de Liu Xiaobo? Su arresto domiciliario es ilegal según la legislación china. Para vigilar a una persona se necesita abrir un procedimiento judicial y completar unos trámites que en este caso ni existen. Ella además debería tener antecedentes penales para ser vigilada. Nada de eso se cumple. Junto a ella hay más de 50 activistas que están siendo controlados en sus casas.
¿Hay posibilidades de que Liu Xiaobo salga pronto de la cárcel? Es muy improbable. La única opción sería que bien su familia o el propio tribunal solicitaran la revisión del caso. Si lo pide la familia lo más seguro es que no prospere, y que el tribunal decida hacerlo es algo que yo no esperaría. Pero esa es la única esperanza para que al menos se reduzcan los 11 años de condena.
El 10 de diciembre se entregará el Premio Nobel de la Paz en Oslo. ¿Quién cree que lo irá a recoger? Se trata de un asunto grave. Ni la misma Liu Xia sabe si podrá ir a la ceremonia. Ella es muy pesimista al respecto, la última vez que hablamos me dijo que si ni siquiera la dejan salir de su propia casa menos aún le van a permitir salir de China. La otra opción es la familia de Liu Xiaobo, o de ambos. Sé que las familias han hablado e incluso acordaron leer algunos fragmentos de los textos de Liu Xiaobo, pero también para ellos es algo muy complicado.
¿Esperaba que el Gobierno iba a reaccionar con tanta ira? Es evidente que están muy enojados, pero creo que su reacción fue muy exagerada y sobredimensionó el problema. El caso de Liu Xiaobo no es tan grave, ni la concesión del Nobel ni tampoco su delito. Una condena de 11 años de prisión está totalmente fuera de lugar.
¿Influirá este Premio Nobel en el respeto por los derechos humanos en China? Estoy convencido de que servirá de estímulo, pero no a corto plazo sino con el paso del tiempo. En China la situación de los derechos humanos está mejorando, pero lo hace muy lentamente y el sistema está lleno de carencias. Esa mejora es algo que el mismo Liu Xiaobo ha reconocido públicamente, y quiero pensar que el Premio Nobel hará que la legislación sobre derechos humanos avance. Es un asunto que no debería esperar.
Liu Xiaobo
Edad: 53 años
Nacionalidad: china
Profesión: profesor de filosofia y literatura
El disidente chino Liu Xiaobo recibió el 8 de octubre el premio Nobel de la Paz 2010 “por su lucha no violenta y duradera por defender los derechos humanos”. Lo supo dos días después, en la cárcel donde cumple una condena por “incitar a la subversión del poder del Estado”. Hasta ahora, muy poca gente fuera de China había oído su nombre. Y menos se sabía de él en su propio país. Lleva 20 años de ostracismo, una vida marcada por las condenas de cárcel y la vigilancia policial desde que en 1989 fuera uno de los líderes de la revuelta estudiantil de Tiananmen. Fue encarcelado varias veces desde entonces. Y en diciembre de 2008 una corte china lo sentenció a 11 años de prisión y dos más de privación de derechos civiles por ser uno de los promotores de la Carta 08, un manifiesto firmado por otros 302 intelectuales que volvía a exigir al régimen chino reformas democráticas y derechos humanos.
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