Peñarol había tenido un primer tiempo para el olvido en Formosa y llegó a perder por 16 puntos. Pero en el complemento sacó a relucir sus mejores atributos y derrotó a La Unión por 89 a 82 para seguir firme en la segunda posición y cerca del líder Regatas
La defensa de La Unión impuso condiciones en el inicio. Con Rubén Wolkowyski como estandarte defensivo, el local negó la conexión Campazzo - Leiva y aprovechó la mala puntería peñarolense desde el perímetro (0/7 en triples en el parcial) para distanciarse (13-6). Para colmo, tras recibir una tapa de Wolkowyski, Leiva protestó con ira, Guzmán le cobró dos técnicos y lo expulsó. Todo fue de los formoseños, que vulneraron con facilidad a la defensa marplatense con Marín (7) y Gianella (7) y cerraron el primer parcial arriba por 8 (20-12).
Ante lo desfavorable del desarrollo, Sergio Hernández ensayó con una zona en el segundo cuarto. Pero no fue efectiva, porque Lewis anotó en la pintura y Juan Brussino estuvo intratable desde el perímetro (10 puntos, con 2 triples) para llevar la diferencia a una máxima de 16 puntos (41-25). Fue muy floja la defensa en la primera línea de Peñarol, que al menos logró descontar antes del descanso largo (47-34) de la mano de Tischer.
La reacción peñarolense llegó en la reanudación. Mucho más concentrado defensivamente, el elenco marplatense obligó a La Unión a forzar sus lanzamientos y sólo permitió 10 puntos. Y en ataque disfrutó de la aparición de Teague, bien acompañado por Tischer, para pasar al frente (53-50) y estirar la ventaja sobre el cierre (63-57) con una ráfaga de Mata (9).
El dominio “Milrayitas” se profundizó en el último cuarto. Su impecable defensa le permitió correr el contraataque. Hubo tiempo para el lucimiento, con un alley oop entre Campazzo y Mata, cada vez más conectados en el juego. Ya no hubo retorno para La Unión. Y Peñarol cerró una gira perfecta.
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