Reñaca, sede de la seducción y de las bellezas mendocinas

Reñaca, sede de la seducción y de las bellezas mendocinas
Con la llegada de un gran número de mendocinos, explota el verano en Reñaca.Las playas de esta región hoy poseen el mayor atractivo turístico que se pueda desear, hermosas mujeres.

El centro del entretenimiento en Reñaca es el Parador Andesmar Beach ubicado en el sector 4, que cuenta con toda la onda de la 100.9 y las coberturas especiales de el Sol Online, ello han preparado todo para propiciar la diversión. Con la música potente de Dj Big Bruno y con juegos de pelota, los mendocinos se apartan kilómetros de la provincia para instalarse en un mismo lugar y reencontrarse.

La tarde se va perdiendo entre charlas, mates y ociosas caminatas junto al mar. Mientras, se despliegan mil métodos de seducción, unidos por el contacto con la arena. La guitarra es aún empleada por algunos, aunque este recurso ha quedado un tanto en el pasado. En las vacaciones y por el calor es inevitable que las hormonas no se encuentren revolucionadas, sobre todo por la enorme cantidad de mujeres hermosas.

Dotadas de la impune sensualidad de la juventud, las femmes se pasean sin darse cuenta de las miradas que las persiguen. La bikini con diseño básico es, como siempre, la prenda elegida por las chicas. Sin importar el rollito de más, las estrías o la perfección de los cuerpos, ellas se muestran en pleno acto de libertad. En1920 sus diminutos trajes de baño estarían completamente prohibidos. En aquella época, un oficial de seguridad se paseaba por la playa controlando, con centímetro en mano, que la distancia entre la malla y la rodilla no fuese mayor a 15 cm. Por suerte, aquellas reglamentaciones no existen, si no qué sería de Reñaca hoy.

Un tema que preocupa y que los obliga a una vida saludable, es la compra de cigarrillos. En Chile, un atado cuesta alrededor de $31 ($2.000 pesos chilenos) y se dice que no son muy agradables. Aprovechándose de ello ya se prevé que los futuros vacacionistas llevarán cartones para vender.

La reunión playera va llegando a su fin cerca de las 19hs. cuando el sol comienza a ocultarse y una brisa fresca obliga a ponerse el abrigo y emprender la retirada. Los que se hospedan en Reñaca parten a los bares, los demás se embarcan en la asombrosa aventura de subirse a un bus que viaja a la velocidad de los viejos colectivos 60. El valor del pasaje es de $570 (casi $9) hacia Viña, pero al ir lleno ni siquiera lo cobran, como si su objetivo fuera transportar enajenadamente la mayor cantidad de gente de un lugar a otro, en tiempo récord.

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