Reabrieron las rutas 9 y 52 pero con extrema precaución

Luego de los numerosos daños provocados por la tormenta del lunes en la madrugada, sobre todo en la zona de la Quebrada en donde el tránsito por las rutas nacionales 9 y 52 se vio afectado por los numerosos cortes, durante la jornada de ayer quedaron habilitados ambos caminos.
Aunque la situación es muy cambiante en la región por las repentinas lluvias, que modifican completamente el panorama, inclusive con nuevos cortes.

Para quienes ingresaron por Jama el desvío propuesto fue por la ruta 40 hacia Abra Pampa y retomar la 9.

En la ruta nacional 9 a la altura de Tunalito el tránsito permaneció clausurado durante toda la noche del lunes y fue habilitado ayer a partir de las 8 de la mañana, mientras que el paso hacia la localidad de Purmamarca fue habilitado alrededor de las 11.30. Cabe destacar que en ambos lugares la circulación vehicular es por media calzada.

Los automovilistas que se dirijan hacia el norte de nuestra provincia se deberán cargar de paciencia, es que hasta tanto no se dé una solución definitiva a la ruptura y bloqueo de la calzada de ambas rutas, la circulación por la misma se deberá realizar con extrema precaución.

La tormenta que azotó a nuestra provincia el lunes en la madrugada dejó rastros a su paso por todo el camino hacia la Quebrada de Humahuaca. Primero con una gran cantidad de restos de barro en la localidad de León que se extienden hasta Corte Colorado, en inmediaciones de Bárcena, en donde los bloques de tierra seca ocupan gran parte de la calzada de la ruta nacional 9, lo que hace que muchos conductores circulen por el medio de la misma.

De allí en adelante el camino se limpia, aunque ayer no pasaron desapercibidos los inmensos camiones estacionados en cercanías de la báscula de Volcán, que esperaban la habilitación del paso por la ruta nacional 52 en el acceso a Purmamarca y sobre el kilómetro 18 a la altura del Paraje Sepultura en la Cuesta de Lipán, lugares previos al Paso de Jama. Si bien el grueso de los camiones aguardaba en la localidad de Volcán, cada tanto se podían observar los camiones de carga estacionados en la banquina de la ruta 9.

Tras el paso por Volcán, la circulación debe ser aún con mayor precaución, ya que desde allí en adelante abundan los desmoronamientos de los cerros que en estos días de alerta meteorológica por lluvias y tormentas en el lugar, representan una amenaza considerable para quienes circulen por allí.

Las largas colas de vehículos y las extensas esperas forman parte del viaje, ya que en los lugares previos a los lugares dañados por la tormenta se instalaron puestos de control, tal como sucedió a la altura del corte de la ruta nacional 9 a la altura de Tunalito y en el Puesto de Gendarmería donde el largo de la cola de vehículos superaba ampliamente los dos kilómetros de distancia.

Las reparaciones

Sobre la ruta nacional 9 a la altura de Tunalito la ladera de uno de los cerros se desmoronó sobre la calzada formando un montículo de unos cuatro metros de altura, que al mediodía de ayer continuaba siendo removido a través de maquinarias de la empresa Roggio. Por este motivo, es que para permitir el paso vehicular por el lugar, se improvisó un desvío de una sola mano, que era habilitado por turnos para ambos carriles de la vía.

Estaba previsto que los trabajos de limpieza de la calzada continúen por la tarde con el objetivo de dejar habilitado el paso de manera definitiva lo antes posible.

Mientras tanto en el acceso a Purmamarca por la ruta nacional 52, que sufrió el peor de los daños, ya que un aluvión de lodo y piedras se desmoronó sobre la calzada destruyéndola completamente, fue habilitado cerca del mediodía. Para ello es que se rellenó el hueco que dejó la avalancha con camionadas de tierra y piedras, que luego de ser compactadas por trabajadores de Vialidad Nacional, permitió la circulación de vehículos de todo tipo.

Teniendo en cuenta la importancia de la ruta nacional 52, que conduce al Paso internacional, el relleno del sector dañado formaría parte de una medida paliativa ya que la reconstrucción del tramo destruido, sería la solución que tanto transportistas como vecinos de Purmamarca esperan.

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