Los cortes de luz volvieron a ser una mala y recurrente noticia en todo el Partido.
En ambos casos, operarios de la Cooperativa Eléctrica Ltda. de Bolívar, debieron asumir importantes tareas, que demandaron varias horas para arribar a la solución definitiva.
Como ya se explicitó en la edición de ayer de este diario, en el primero de los casos y a los efectos de salvar la emergencia, se optó por restablecer el suministro eléctrico en forma limitada, dejando fuera de servicio el transformador afectado y reconectando a través de los otros dos. Esta circunstancia pudo verificarse por tratarse de horario nocturno, cuando la demanda de energía es menor y disminuyendo el servicio de alumbrado público a esos mismos fines. No obstante, la reparación mayor quedó para ser realizada durante toda la jornada de ayer, tarea a la que se abocó una cuadrilla de operarios de la Cooperativa.
Mientras esto estaba sucediendo, un rayo cayó sobre una columna transportadora de alta tensión, emplazada en la prolongación de la avenida Pedro Vignau, sobre el límite Este del barrio Casariego. El fenómeno meteorológico quemó y cortó uno de los tres cables, los aisladores correspondientes y afectó severamente a los otros dos conductores, motivo por el cual otra cuadrilla debió proceder a esa reparación. El hecho dejó literalmente sin energía eléctrica a toda la planta urbana local, motivo por el cual toda la mañana se pasó en Bolívar sin luz hasta aproximadamente la hora 15.30, cuando se restableció el servicio.
UN OPERARIO HERIDO
El joven Lucas Oroná, empleado de redes de la Cooperativa Eléctrica, fue afectado por una descarga de tensión mientras trabajaba en la reparación del tendido afectado en el primero de los episodios reseñados. Fue aproximadamente a las 4 de la madrugada de ayer, mientras se encontraba sobre el elevador mecánico atendiendo el cableado de la torre afectada por la sobrecarga mencionada.
La violenta descarga eléctrica le quemó dedos de una de sus manos y le provocó un principio de desmayo, por lo que debió ser socorrido y bajado del elevador por sus compañeros de cuadrilla, quienes rápidamente lo trasladaron al hospital local en una de las camionetas de la Cooperativa.
Afortunadamente, de acuerdo a la información obtenida por este medio, Oroná se encuentra en buen estado de salud, verificándose como única lesión la ya descripta.
CASUALIDADES Y CAUSALIDADES
Habrá que adjudicarle a la casualidad el hecho de haberse producido dos episodios consecutivos que, de alguna manera se enlazan entre sí. El primero de ellos, originó la salida de servicio de un transformador y la conexión a través de otro circuito que fue, precisamente, el afectado por el rayo que cayó horas después. Esto generó las mayores demoras en la reanudación del servicio de energía eléctrica, porque ya la prestadora local quedó prácticamente “sin alternativas”, debiendo proceder al corte total hasta tanto se finalizara con la reparación de los cables dañados.
Sin embargo, también hay causalidades y en este orden hay que pensar en la ausencia de inversiones de infraestructura. El cable subterráneo que se siniestró en la noche del lunes, por ejemplo, lleva más de 20 años allí instalado y posee una capacidad de conducción suficiente para la energía que por entonces transportaba. En la actualidad recibe mayor potencia y esa habría sido la causa del recalentamiento sufrido que, incluso, generó un incendio de pastizales. Su reemplazo definitivo, ya sea a través del mismo formato subterráneo o por el tendido de una línea aérea, tiene un costo que no supera el millón de pesos –según datos aportados por integrantes de la propia cooperativa- y es una obra que debería haberse hecho ya hace tiempo, para evitar lo sucedido.
Con todo, es justo resaltar la ausencia de responsabilidades en este tema de la actual conducción cooperativista, que en todo momento asumió los inconvenientes con total compromiso y soportando las quejas de los usuarios que, con toda razón, llevaron las protestas a sus oídos. Claro está, son los que deberán buscar las soluciones que dependan de sus gestiones y es ésta una tarea nada menor en las actuales circunstancias.
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