El aparato llegó ayer desde Alemania y es el tercero en la historia del hospital
Armar el tomógrafo demandará de 2 a 3 días y luego tendrán que calibrarlo, por lo que estiman que podrá utilizarse en una semana. En el proceso trabajará un equipo técnico de Siemens y el Servicio de Ingeniería Clínica del hospital. Mientras tanto, todas las tomografías programadas o de urgencia se harán en el área privada, una circunstancia prevista por convenio.
El viejo aparato funcionó en el Hospital Rawson desde 1999 y en sus 11 años de servicio duplicó la cantidad de disparos que el fabricante consideraba como de utilidad, ya que realizó más de 700.000. Este año, el tomógrafo quedó obsoleto porque el fabricante no garantizó más la provisión de repuestos. Y la rotura del aparato en abril pasado, precipitó la decisión de adquirir uno nuevo. La compra se concretó en agosto y, tras los pasos legales y burocráticos, el aparato llegó ayer desde Alemania.
Se trata de un tomógrafo Siemens Somaton Spirit, un equipo de última generación de dos cortes, lo que permite adquirir dos imágenes por segundo en forma simultánea en cada giro interno que realiza el emisor de rayos X helicoidal. Además, el equipo se caracteriza por la baja radiación de rayos X y mayor resolución en las imágenes.
Envuelto en nylon color rosado y partes del tomógrafo dentro de cajas, el aparato fue ubicado ayer en el mismo lugar donde estaba el viejo. Ahí funcionará hasta tanto finalice la fase III del nuevo Hospital Rawson, aún sin fecha concreta. Entonces, pasará a reforzar al ala de diagnóstico por imagen.
El tomógrafo viejo ya funcionaba con servicio restringido, para estirar su vida útil hasta que llegara su reemplazo. La última rotura sucedió el 3 de abril y debido a que no tenía repuesto original, recién pudo ser reparado el 5 de julio. Durante todo ese periodo, el hospital derivó un promedio de 20 casos diarios de tomografías a tres centros de salud privados, una circunstancia establecida por convenio desde hace tres años en caso de falta de funcionamiento del aparato. Cada tomografía costó entre $280 y $300 (cifras establecidas por dicho convenio), por lo que por día se gastaron en promedio $5.800 por derivaciones.
Y más allá del cariño que tienen los profesionales del hospital por el viejo aparato, su destino no será un monumento, sino un depósito de cosas descartadas y sin uso.
Comentá la nota