Por la noche, participó de una charla con militantes K
Para el mundillo económico, las noticias de ayer fueron dos, acaso complementarias: la designación de Hernán Lorenzino en Economía y la ratificación de la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, quien seguirá al frente de la autoridad monetaria como hasta ahora, en comisión, hasta que el Senado apruebe el pliego con su nominación definitiva. Así lo anunció el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, al presentar los nombres de los ministros y funcionarios que acompañarán a Cristina Fernández de Kirchner en el arranque de su segundo mandato.
Marcó del Pont recibió la novedad en la sede del Central, en plena city porteña. Pero al caer la noche reestrenó el cargo en una charla que ofreció en un local de Belgrano a militantes de la agrupación kirchnerista que comparte con el también ratificado ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Por ese perfil, más político que técnico, la ex docente de la UBA y ex asesora de la UIA enfrentó severos cuestionamientos del sector financiero, que recrudecieron en las últimas semanas tras la imposición de nuevos controles a la compra de dólares.
La ratificación de Marcó del Pont puso fin a las especulaciones sobre su reemplazo por Juan Carlos Fábrega, el titular del Nación (que seguirá allí), o por Mario Blejer, el ex jefe del Central cuyo nombre echan a rodar los banqueros cada vez que queda vacante algún puesto clave en el área económica. Ahora el interrogante es si el oficialismo impulsará el tratamiento de su pliego en el Senado, que le garantizaría permanecer en su despacho de la calle Reconquista hasta 2016, incluso un año más que el que obtuvo la Presidenta en las últimas elecciones.
En voz baja, quienes alentaron en las últimas semanas desde dentro y fuera del Gobierno el despido de la economista aludían a su especialización en el sector industrial y a sus escasas credenciales en materia monetaria y financiera. En el fondo, lo que nunca le perdonaron en la city es un proyecto que presentó como diputada, cuando todavía Martín Redrado ocupaba su silla, para modificar la carta orgánica del Central y barrer con la “independencia” que la economía ortodoxa receta para los entes emisores de moneda.
Desde antes de las elecciones, la relación entre Marcó del Pont y el vice electo Amado Boudou no atravesaba su mejor momento. Para enfrentar la minicorrida cambiaria del último trimestre, por ejemplo, propusieron medidas distintas que terminaron por aplicarse en simultáneo, aunque la que causó mayor revuelo –las restricciones a la venta minorista– haya sido pergeñada por el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray. Tampoco hablaba bien de ella ante propios ni extraños el ratificado titular de la ANSES, Diego Bossio.
Con el designado ministro de Economía, Hernán Lorenzino, en cambio, sus voceros destacaron anoche que mantiene una “excelente relación”. “Él era el delegado de Economía en el directorio del Central, así que se veían todas las semanas y siempre intercambiaron posiciones perfectamente”, aseguraron a BAE desde Reconquista 266.










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