La intendenta de Zapala, Soledad Martínez, ratificó la continuidad de monotributistas y subsidiados luego de un estricto control sobre la función que desempeñaba cada uno.
“Hemos mantenido nuestro compromiso con los trabajadores monotributistas y subsidiados. Están todos reasignados en sus roles y tareas”, dijo la intendenta, y luego agregó: “Empezaremos la próxima semana con la comisión de control que va a establecer el cumplimiento de las condiciones contractuales con la que se vincularon a la Municipalidad y empezaremos a revisar las condiciones de aquel que siendo de planta política o contrato especial no podamos determinar su condición”.
“Cuando digo esto -aclaró- es porque no sabemos si trabajan en áreas administrativas o de obras, o si quedaron en estos sectores luego que se modificó su condición de planta política. Lo real es que desde la partida del intendente Edgardo Sapag se han retirado con él sólo 47 personas, el resto del personal ha quedado bajo condición de planta funcional política. Hemos heredado prácticamente casi la totalidad de la planta de personal que el intendente Edgardo Sapag tenía, con lo cual tenemos serias dificultades para poder ingresar a nuestra planta política”.
A un mes de iniciar su gestión de gobierno, Martínez sostuvo que la Municipalidad “está muy desprolija”, aunque reconoció que pudo hacer frente al pago de salarios y que pagó a los proveedores para recuperar la credibilidad municipal. “Hemos preferido hacer algunas cosas que nos permiten recuperar la credibilidad de la comunidad: el día martes de la semana pasada cancelamos la deuda de proveedores que teníamos actualizada al 31 de diciembre, necesitábamos recuperar el vínculo con la Municipalidad de Zapala y para eso debimos tener un gesto con ellos,” indicó. A su vez, sostuvo que se generó un atraso en el pago de haberes de la planta política que impidió porque el dinero que ingresó sólo alcanzó para el personal municipal.
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