El sector Salud es el más conflictivo, ya que el reclamo por salarios comenzó hace más de 20 días impulsado por otras entidades que representan a esos trabajadores, particularmente la Unión de Trabajadores de la Salud, cuya legalidad es cuestionada por medios oficiales.
La medida se resolvió en plenario de delegados para todos los estamentos de la administración provincial, que incluye a médicos y personal de hospitales públicos.
El sector Salud es el más conflictivo, ya que el reclamo por salarios comenzó hace más de 20 días impulsado por otras entidades que representan a esos trabajadores, particularmente la Unión de Trabajadores de la Salud, cuya legalidad es cuestionada por medios oficiales.
La protesta alcanza a más de una veintena de hospitales públicos de esta capital y del interior provincial, donde la atención es restringida y sólo se atienden emergencias y guardias mínimas.
Esa situación se mantuvo el viernes, pese a una intimación dictada el jueves por la Secretaría de Trabajo para que todos los estamentos vinculados al sector garanticen la prestación de los servicios esenciales.
El dictamen advierte que "en el caso de persistir el conflicto en igual estado, se procederá a declarar la ilegalidad de las medidas".
La advertencia alcanza a todas las agrupaciones que realizan medidas de fuerza, ya sean agrupamientos o sindicatos, con o sin personería gremial.
En tanto, desde el ámbito oficial el ministro de Salud, Oscar González, reiteró que "no hay posibilidad de reabrir la discusión salarial a poco más de un mes que finalice el Gobierno de Juan Schiaretti", ya que el 10 de diciembre asume el gobernador electo, José Manuel de la Sota.
Por su parte el SEP no rechazó la intimación, aunque aclaró que la considerará después de la movilización del próximo miércoles, luego de que el viernes concretó una jornada de protesta en todas las reparticiones públicas.



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