“La gravedad del cuadro nos exime por sí de comentarios” sostuvo Peralta sobre el régimen previsional. Rechazó “cualquier solución facilista” al tiempo que pidió a todos los sectores, incluyendo los funcionarios, “afrontar con seriedad y madurez el estudio y la adopción de medidas de preservación del sistema”.
Sostuvo que la última reforma, realizada a finales del año 2010, con la sanción y promulgación de la Ley Nº 3189, morigeró apenas pero no detuvo el creciente déficit del sistema.
Sostuvo que el régimen provincial “es considerado como único y excepcional en la República Argentina” y sostuvo que sigue siendo, como desde el inicio de su gestión, prioridad de la acción del Gobierno, “la no transferencia de la Caja de Previsión Social a la esfera nacional, la continuidad de su administración en nuestro ámbito y la preservación de los derechos jubilatorios y de retiro de quienes los han alcanzado, los que realizan sus aportes para concretarlos en el futuro”.
Destacó que el sistema provincial, “está entre los que mejores jubilaciones y pensiones pagan, con las menores exigencias de edad y, en algunos casos, los menores aportes”, beneficios que son, a su vez, dificultades para el sostenimiento del sistema al que “deben apuntarse otras dificultades estructurales que conspiran contra la continuidad temporal de tal cuadro”.
Peralta planteó que “suponiendo el pago íntegro de aportes personales y contribuciones patronales a valores actuales, la necesidad de asistencia externa al régimen en función de las carencias y para mantenimiento puntual de las obligaciones legales resulta necesaria”.
“La situación mantiene la tendencia al agravamiento, en cuanto que para el corto período, antes del año 2015, el número de titulares de derechos, prácticamente se duplicará. Además, hay que tener en cuenta que el 65 por ciento de los egresos del sistema se solventan con ingresos propios, en tanto que el 35 por ciento restante debe cubrirse con aportes extraordinarios. Y la relación deficitaria en que el coeficiente de aportantes por titular de derecho está muy por debajo de lo necesario, para que el sistema se sostenga por sí mismo”.
“La medición de esta relación numérica desalienta cualquier supuesta solución que pudiera pensarse, en función del incremento de los activos, puesto que el nivel de equilibrio sólo se encontraría elevando al doble los gastos salariales actuales de la provincia y de los municipios, cuestión ésta que no resiste análisis”.
Sostuvo que las medidas correctivas adoptadas, “resultaron benéficas, pero de temporalidad limitada, para paliar los crecientes déficit”, destacando el apoyo, en ese sentido, de los aportes de la ANSES.
“Todo ello implicó que el déficit se limite, pero en un determinado tiempo y con una determinada masa de titulares de derechos, pero hoy urge la necesidad de asistencia al régimen en función de sus carencias”.
El gobernador sostuvo que “la gravedad del cuadro nos exime por sí de comentarios y aleja la perspectiva de cualquier solución facilista” pidiendo afrontar “con seriedad y madurez el estudio y la adopción de medidas de preservación del sistema, para evitar que el deterioro de los números del sector, termine poniendo en zona de riesgo el equilibrio presupuestario, tornando no sólo ilusorias las futuras prestaciones previsionales, sino aportando a la ingobernabilidad, proveniente de la carencia de recursos suficientes”, señaló.
Pidió un “esfuerzo provincial”, al que se deben el Gobierno, los trabajadores y sus dirigentes, “a fin de aportar tranquilidad a los titulares de derechos del régimen, así como la seguridad a los actuales aportantes, que albergan el natural anhelo de obtener un beneficio sustentable en el tiempo” señaló.
Sostuvo finalmente que “no parece ocioso y sí reiterativo destacar la situación de riesgo por la que atraviesa el régimen previsional, y la incertidumbre que genera un sistema que debiera auto sustentarse. Mi deber, como gobernante, es decir la verdad, y desde esta verdad considero que es menester modificar el presente para asegurar el futuro”.

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