Al negar las versiones sobre su renuncia, criticó al Indec y dijo que espera respuestas a los reclamos
Antonio Caló despejó la incertidumbre sobre su estado de salud y afirmó ayer que se mantiene en carrera para asumir el 3 de octubre próximo como jefe de la CGT alineada con el kirchnerismo . Superado el pico de presión que puso en jaque su candidatura, el líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) aprovechó la confirmación para enviar señales de autonomía y echar por tierra la sensación de que será un dirigente manejado desde la Casa Rosada.
"El Gobierno tendrá que aceptar a cualquier candidato. Sea Caló u otro. A eso lo elegimos nosotros. Me río cuando dicen que somos la CGT Balcarce . El tiempo dirá si ésa es la realidad. A mí me interesan los resultados", dijo el metalúrgico en una charla con LA NACION.
Caló se distanció del oficialismo cuando opinó sobre las mediciones del Indec. También cuando reconoció "que el flagelo más grande es la inflación", que para él es del "23 o 24 por ciento". Pero fue más sutil al presionar al Gobierno con una respuesta a la agenda de reclamos sindicales. "Antes de fin de año tiene que haber una salida. Eso espero", condicionó.
Las exigencias son similares a las que planteó Hugo Moyano: la universalización de las asignaciones familiares; elevar el umbral del mínimo no imponible al impuesto a las ganancias, y activar urgentemente un mecanismo de pago de la deuda que el Estado mantiene con las obras sociales sindicales. "Son los mismos pedidos, pero vamos a ver quién obtiene los resultados", desafió Caló. "Yo soy dialoguista y lo que se confronta es una manera de conducir", se diferenció del camionero. Caló y su gente participarán la semana que viene de la negociación para elevar el salario mínimo. Ya anticipó que su objetivo es lograr un alza del 25%. Es decir, elevarlo de 2300 a 2900 o 3000 pesos. El pedido de Moyano es bastante mayor: reclama que alcance los $ 3500.
Entre sus exigencias, el metalúrgico privilegia definir cuanto antes la universalización de las asignaciones familiares, cuyo beneficio es únicamente para quienes perciben salarios inferiores a los 5200 pesos. Después de las últimas paritarias, se redujo a más de la mitad los adjudicatarios en el sector industrial, según fuentes gremiales.
Aunque a Caló nada lo inquietó tanto como cuando se lo consultó por la situación de las prestadoras médicas de los gremios.
"Tenemos que encontrar una solución porque las obras sociales no se pueden financiar. Estamos muy apretados. El sistema [de reintegros] es un poco lento y hay que mejorarlo. No digo que no sea transparente, pero hay algo que no funciona", manifestó el metalúrgico, algo preocupado.
De las paredes verde agua del despacho del 9° piso de la sede de la UOM cuelgan cuadros de Caló con Cristina y Néstor Kirchner. Hay muchos. También hay fotos familiares, un escudo de San Lorenzo de Almagro con su nombre y un retrato de Eva Duarte y Juan Perón.
"Coincido con el plan económico que inició Néstor Kirchner", se definió políticamente el jefe de la UOM. Y argumentó: "En 2003 teníamos 50.000 afiliados y ahora tenemos 250.000. El desafío es ahora mantener los puestos de trabajo porque la situación está difícil en todo el mundo y en el país. En la UOM no sufrimos baja de gente, pero sí hubo un cese de las horas extras en todos lados".
La ratificación de Caló como candidato a la CGT generó alivio entre los sindicalistas que lo respaldan. También llevó tranquilidad al Gobierno, que apostó a él en su plan para aislar a Moyano. Mientras su nombre estuvo en duda, los aliados del metalúrgico admitieron no tener un plan alternativo ni una figura capaz de alinear a todos los opositores al camionero.
"No voy a cambiar mi forma de ser. Soy tranquilo y pasivo. Ya les dije a los muchachos que no voy a cambiar", afrontó Caló a los reproches de sus compañeros después de la serie de vacilaciones que hicieron tambalear su proyecto cegetista.
El malestar interno en el antimoyanistmo se había acrecentado después de su ausencia a la reunión con la presidenta Cristina Kirchner por tomarse un descanso con su familia. Los argumentos sobre aquel faltazo despiertan aún críticas entre sus detractores, que sospechan de su capacidad para conducir a la central obrera.
"El liderazgo se mide por el trabajo y la capacidad de diálogo", respondió Caló a los cortocircuitos internos.
Formado en la Secretaría de Acción Social a la sombra de Lorenzo Miguel, Caló se considera, además, un admirador de los históricos dirigentes Augusto Vandor, José Ignacio Rucci y Saúl Ubaldini. ¿Y Moyano? "Es un buen compañero, un luchador. Tenemos diferencias de enfoques", señaló.
Más allá del enfrentamiento, Caló no pierde la esperanza de una hipotética unidad de la CGT, con Moyano y la central de Luis Barrionuevo bajo el mismo techo. "Estoy dispuesto a dialogar. La división no le conviene a nadie. Ni al Gobierno ni al país. Es mentira eso de dividir para reinar. Hay que tratar de reinar sin dividir", intentó ser conciliador son sus rivales.
Caló afirmó que no tiene línea directa con la Casa Rosada. Sus interlocutores frecuentes del Gobierno son el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y la ministra de Industria, Débora Giorgi. Ayer, el metalúrgico celebró el gesto que tuvo la Presidenta de recibir a sus aliados. "El Gobierno ya demostró voluntad cuando recibió a los muchachos. Tengo que confiar que nos darán una respuesta por Ganancias, salario familiar y las obras sociales", anheló.
- ¿Será duro con el Gobierno si no le dan respuestas?
-Lo voy a analizar en su momento. Es muy distinta a la pelea o la discusión que se tiene con los empresarios. Sería hablar antes de tiempo. Sería como abollar el coche antes de comprarlo.
IDAS Y VENIDAS
16 DE JULIO
Faltazo a la Casa Rosada
Caló se ausentó de la cumbre con la Presidenta por estar de vacaciones. Esto le generó cortocircuitos con sus aliados del antimoyanismo y con el Gobierno.
24 DE JULIO
Mantiene la candidatura
Tras sus vacaciones y el faltazo a la Casa Rosada, Caló afrontó las críticas y tuvo que aclarar que mantenía "firme su candidatura" para liderar la CGT.
26 DE JULIO
Críticas al Indec
"Nunca le creí al Indec y la inflación es del 23 o el 24 por ciento", se diferenció Caló de las mediciones oficiales. Su expresión no fue bien recibida en el Gobierno.
15 DE AGOSTO
Otra aclaración por la CGT
Caló echó por tierra las versiones sobre su renuncia a la candidatura por problemas de salud y ratificó su intención de ser el jefe de la CGT afín a la Casa Rosada.
PARITARIA RÉCORD: UN 35% DE AUMENTO
El gremio de los visitadores médicos firmó ayer con los empresarios una suba salarial del 35%, lo que elevó el básico a $ 9300, con una extra no remunerativo de $ 3000. El gremio que conduce Ricardo Peidró, de la CTA disidente, intentará hoy que el acuerdo sea homologado por el Gobierno..








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