Se detectó la presencia de roedores en el sector de expendio de comidas. Ya se ordenó un tratamiento y se suspenden las actividades de la jornada. La directora mencionó que los vecinos también padecen el problema.
"Entré una mañana al espacio y había un chocolate tirado en el piso. Al día siguiente, un alfajor. Desde entonces comencé a sospechar que algo raro había, hasta que encontré excremento de ratas en el interior y decidí cerrar de manera inmediata para cuidar a los chicos que vienen a la escuela", contó una de las encargadas del sector de comidas.
De inmediato comunicó la situación a los directivos, quienes decidieron cerrar el espacio hasta que el lugar vuelva a ser seguro para el expendio de alimentos. También dispusieron la suspensión de todas las actividades escolares para la jornada de hoy.
"El problema es que se comprobó que ingresaron hasta el área de comidas, lo que resulta peligroso para los alumnos. Si bien la cantina es una parte importante de la escuela, ya que los estudiantes ingresan a la mañana y vuelven a sus casas a la tarde, decidimos sellar el espacio hasta que se haga una desinfección en todo el colegio", dijo Zulma Gómez, directora de la institución.
Gómez reconoció que en un control realizado junto a un inspector de Saneamiento Ambiental durante el mediodía de ayer, encontraron varias ventanas abiertas en el espacio del taller y otros sectores por donde las ratas podrían ingresar sin inconvenientes.
También confirmó que una empresa privada realizará un control de vectores en las próximas horas, en la totalidad del establecimiento.
La directora manifestó que quizás el problema se haya agravado en las vacaciones de invierno, período durante el cual la escuela estuvo cerrada y no había movimientos en su interior.
"Hablé con varios vecinos y todos reconocieron estar afectados por una mayor presencia de roedores. Sabíamos que había algunos merodeando en la escuela, por ello en los últimos meses se colocaron cebos tóxicos, aunque parece que no dieron el resultado esperado", comentó.
Desde el departamento comunal de Saneamiento Ambiental informaron que al ser alertados de la situación enviaron un inspector para controlar la existencia de roedores.
"Hicimos varias recomendaciones en el lugar, como el cierre de varias ventanas o el tapado de algunas rejillas para formar una barrera que impida el ingreso, a la vez que llamamos la atención para que se hagan los controles de vectores mensuales establecidos por la ordenanza Nº 7932", contó Oscar Verdino, de la citada dependencia municipal.
Verdino agregó que, por lo que se pudo observar, el problema no reviste mayor gravedad, aunque por los comentarios de la gente que trabaja en el establecimiento volverán a realizar una inspección la semana que viene para comprobar si el tratamiento que aplicarán en las próximas horas da buenos resultados.
Cómo está la situación en la ciudad
Acerca de la eventual existencia de una mayor cantidad de roedores en Bahía Blanca, Oscar Verdino explicó que no se percibe un incremento considerable en ningún sector en particular, a la vez que destacó que el problema con estos animales resulta casi imposible de solucionar.
"Recibimos llamados de diferentes lugares y realizamos los controles en todos los comercios. No podría decir que en algún lugar haya más ratas que en otro, quizás en cercanías a Ingeniero White por el paso de camiones con cereales, pero el control que hacemos es constante", dijo.
Agregó que se trabaja en los diferentes espacios públicos, como parques o plazas, porque la reproducción es muy rápida y requiere de un seguimiento frecuente.
"Las ratas van a los lugares donde quedan restos de comida o residuos, por ello es recomendable mantener la limpieza dentro del hogar y en la vía pública para evitar la proliferación de esta plaga", recomendó.
También mencionó que los vecinos que requieran los servicios del departamento pueden solicitar un tratamiento.
"Generalmente una asistente social se dirige al hogar en cuestión y, tras verificar la situación socioeconómica, nos prepara un informe para atender esa situación", explicó.
Similar opinión expresó Osvaldo Lugones, propietario de una empresa local encargada de realizar desinfecciones.
"El problema con las ratas existe a nivel mundial, la ciudad no está al margen de nada. Me ha tocado encontrarme con la presencia de roedores en los lugares más insólitos, ya sea en un departamento del décimo piso del centro o en diferentes industrias, en las cuales generan perjuicios económicos importantes", dijo Lugones.
En tal sentido sostuvo que no se puede definir un lugar de la ciudad donde se perciba una mayor cantidad de roedores, aunque en el caso puntual de la Escuela Técnica Nº 2 explicó que la cercanía del establecimiento con el Parque Independencia es un elemento a tener en cuenta.
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