En medio de un proceso de canje complicado por turbulencias externas, las esperanzas del Gobierno de obtener fondos frescos a tasas razonables están cada vez más lejos, pero aún sin ellos, los compromisos financieros hasta las próximas elecciones podrán ser cubiertos sin mayores problemas.
Una nueva colocación de deuda a un organismo público concretada en marzo último, pero blanqueada este viernes, justo cuando empezaba el Mundial de Fútbol, desnudó la dependencia del ministro de Economía, Amado Boudou, de la caja de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y otros organismo estatales a la hora de financiarse.
El viernes pasado se conoció que la Secretaría de Finanzas, a cargo de Hernán Lorenzino, había ampliado la emisión de bonos Discount en dólares en marzo último hasta los US$ 1.800 millones. El único suscriptor de esa emisión fue la Anses, según admitió a este diario una fuente cercana a la operación.
Sólo este año, la Anses suscribió emisiones del Tesoro en dólares por US$ 1.254 millones y en moneda local, por $ 4.789 millones, según se desprende de la última presentación del organismo previsional a la Comisión Bicameral de Control del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del sistema jubilatorio, a cargo del organismo.
La Secretaría de Finanzas, por su parte, informa que este año realizó emisiones por $ 17.910 millones, casí exclusivamente a entes estatales. Los principales financistas del tesoro, además de la Anses, son Lotería Nacional, el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Empresas (FFRE) y el Banco Nación. Pero estas cajas tienen un límite.
“El superávit operativo de la Anses está desapareciendo, y todo indica que la oposición en el Congreso va a ejercer un control muy estricto de los fondos que maneja”, sostuvo Rogelio Frigerio, director de Economía & Regiones. “Al Banco Nación también se le está acabando el margen para prestarle al Tesoro, por lo que en años próximos la posibilidad de cumplir con vencimientos de deuda va a depender mucho de las reservas del Banco Central”, agregó.
La evolución de las crisis de deuda en Grecia y otros países periféricos de la Zona Euro le están restando esperanzas a Boudou de poder colocar un bono a una tasa inferior al 10%, independientemente de si alcanza o no el 60% de adhesión a su propuesta. Así y todo, al menos el programa financiero hacia las elecciones está virtualmente garantizado.
“El Gobierno, hasta fines de 2011 tendrá una situación financiera cómoda”, comentó Marina Dal Poggeto de Bein & Asociados. “Se llega a las elecciones sin riesgo de default alguno, pero para que no lo haya después va a haber que conseguir financiamiento genuino”, comentó Frigerio.



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