Varios de los hechos acaecidos, perviven hoy en formas de mitos y leyendas relatadas.
Los datos filiatorios y étnicos de los acusados, su condición, estado civil y ocupación revelados en el capítulo tercero del libro de Judith Farberman demuestran que pertenecían, sin excepción, a grupos subalternos, en caso de mujeres pobres que eran en su mayoría indias, negras y mulatas.
Las víctimas ocupaban a menudo, en cambio, el lugar más empinado de la escala social, se encontraban relacionadas con los inculpados por ser sus amos, encomenderos o pastores.
El patrón de asentamiento de la población durante este período era mayormente ribereño y rural, la planicie santiagueña estaba recorrida por los ríos Dulce y Salado, y por las aldeas indígenas allí dispersas.
Indias y solteras
En el trabajo Farberman, en el capítulo tres se analiza el perfil de las hechiceras, eran fundamentalmente mujeres indias, predominando las solteras y viudas por sobre las casadas, y mayormente de edad madura.
Estas personas habitualmente formaban parte del mundo doméstico de sus amos, se las acusaba, entre otras cosas, por su liviandad sexual y por “ladronas y envidiosas”.
Temidas y respetadas
Los vecinos y los parientes de las hechiceras podían también ser perjudicados por el efecto de su arte, por lo que estas personas tendían a ser muy temidas y a la vez respetadas, ya que era costumbre de la época pensar en los “gualichos” y otras rarezas que la sociedad santiagueña -sea cual fuera la clase social- temía acarrear.
Un dato curioso, es lo que ocurre a partir del año 1761 en adelante, cuando se introduce “la presencia del demonio, a través de vuelos nocturnos y del ofrecimiento de insumos para matar”.
Mitología actual
El fascinante e inquietante mundo de la magia y de la hechicería colonial, despierta datos que eran desconocidos en la actualidad.
Tuvieron que pasar siglos para que algunos de estos rasgos fueron reales, se tradujeran luego en forma de mitos y leyendas, que persisten a través de la literatura y la música folclórica como un rasgo que, evidentemente, pervivirá con los años para sellar un rasgo propio de la identidad santiagueña.
Fuentes consultadas del informe
Investigación y recopilación de datos: Omar Estanciero.
Ilustración de imagen de página 10: Paolo Novelli.
Libros y expedientes consultados: “Las Salamancas de Lorenza. Magia, hechicería y curanderismo en el Tucumán colonial”. Buenos Aires, Siglo Veintiuno, editores de la autora Judith Farberman, quien se desempeña como profesora de las Universidades de Buenos Aires y Nacional de Quilmes, investigadora del Conicet y autora de diversas contribuciones a la historia de las sociedades mestizas del Tucumán colonial.
Expedientes judiciales del Archivo Histórico de la Provincia. Legajo 5. Expediente Nº93 de 1720.
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