El raro humorismo ministerial

Por: Ricardo Roa.

Si no fuera porque se trata de algunos de los funcionarios más importantes del Gobierno, y por eso mismo debería ser serio , hay cosas que parecen chiste.

El jefe de los ministros participó de un encuentro de empresarios nacionales y extranjeros en el que la inseguridad jurídica aquí saltó como una de las mayores preocupaciones. La recogió el presidente de Fiat. Y sólo por eso, a Aníbal Fernández se le ocurrió decir que Cristiano Ratazzi se había tomado la pastilla equivocada. Todos sabemos cómo es Fernández. Pero abordar con tanta soberbia y frivolidad un tema semejante no provoca risa: empeora la imagen del Gobierno.

Y pretender, como hizo ayer, que los empresarios no piensan como Ratazzi es otro chiste: dos días antes, la escalada de agresiones a las compañías habían impulsado a la Unión Industrial, la Cámara de la Construcción y a otros empresarios fuertes a desairar por primera vez una invitación de la Presidenta.

No fueron al acto sobre Papel Prensa y prefirieron poner un límite y correr el riesgo de eventuales represalias.

Mientras Aníbal proclamaba que acá no hay inseguridad jurídica, la funcionaria convocada para “generar políticas de mediano y largo plazo para que el inversor tenga mayores seguridades” se enteraba por los medios de que había sido echada. Es otra broma, y de muy mal gusto , todo lo que pasó con Beatriz Nofal. Como Moreno, puesto para manejar Papel Prensa luego de terminar de hundir a la papelera Massuh, lo de Timerman parece un chiste interminable. Se pasa el tiempo twitteando. Tanto, que recién el último día comunicó los nombres de los científicos que controlarán a Botnia. Por si no se sabe, en cualquier gobierno norma l hay más funcionarios serios que bromistas.

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