La raptó, la torturó y estuvo a punto de quemarla

La raptó, la torturó y estuvo a punto de quemarla
Un nuevo y terrible caso de violencia de género conmueve a la provincia. Un hombre de 34 años, secuestró a su ex mujer a la salida del trabajo, la condujo por la fuerza hasta su domicilio y tras golpearla y maniatarla con alambres la amenazó durante varias horas con prenderle fuego. Un milagro evitó que la tragedia se consumara.
Una mujer fue secuestrada a la salida del trabajo, el viernes a las 13 horas y a punta de cuchillo su ex pareja, domiciliada en el barrio Canalito y con amenazas de matar a su hija, la obligó a subirse a una moto y la introdujo en un monte cercano a su domicilio, donde la ató a un tronco de pies y manos, con alambre, mientras la amenazaba con rociarle alcohol y quemarla si no tomaba la decisión de restablecer el vínculo que los unía.

La mujer, atemorizada por las terribles amenazas de su ex pareja, accedió a continuar con la relación, con la esperanza de huir del agresor una vez que llegaran a su vivienda.

Pero sus intenciones de fuga se vieron frustradas, porque al llegar al domicilio de su ex pareja volvió a atarla con alambres para evitar que la víctima pudiese escapar de la dramática situación.

Denuncia

Mientras se desencadenaban estos terribles sucesos, una vecina de la mujer secuestrada, residente en el barrio La Loma, que era la encargada de cuidar a la hija de la víctima, extrañada por la demora de regresar al hogar de su amiga, realizó la denuncia ante la policía.

La eventual tutora acompañada por la menor dio pistas sobre cuál podría haber sido el destino de la mujer y aportó datos sobre el ex concubino y las constantes amenazas a las que era sometida la víctima.

Con los datos aportados por la denunciante, efectivos policiales se dirigieron al domicilio del denunciado, quien desde el interior de la vivienda se resistió a abrir la puerta, mientras se escuchaban los gritos de la mujer solicitando ayuda.

Los efectivos policiales consiguieron derribar la puerta e introducirse en la vivienda, donde observaron a una mujer atada de pies y manos con alambres llorando y gritando desesperadamente, mientras que su pareja ofrecía feroz resistencia a los uniformados, quienes, una vez reducido, lo trasladaron detenido a la dependencia policial.

La mujer tuvo que ser asistida por un médico que constató que presenta un estado de deshidratación y numerosas lesiones en brazos y tobillos, producto de haber estado atada.

Presentaba, además, heridas punzantes en el cuello.

Intervino personal de la Comisaría Seccional 35, donde se labran las actuaciones sumariales correspondientes y el agresor quedó detenido por disposición del juez del Crimen interviniente en la causa que fue caratulada privación ilegitima de la libertad, lesiones y amenazas de muerte.l

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