Randazzo y Boudou fumaron la pipa de la paz

Gustavo Sylvestre Periodista

Florencio Randazzo y Amado Boudou hicieron las paces, y coronaron el acercamiento político, en la noche del domingo, con una cena en la que, como no podía ser de otra manera, se sirvió cordero patagónico.

El marco fue el viaje que ambos compartieron en el mismo avión a Tierra del Fuego, donde el gobierno recordó el lunes pasado los 30 años de la Guerra de Malvinas. Tuvieron tiempo, mucho tiempo, para hablar en el avión, y posteriormente en la cena del domingo, y aun más, el lunes a la mañana, café de por medio mientras esperaban a la Presidenta.

La relación venía desgastada. Boudou desconfiaba de Randazzo y su entorno creía ver al Ministro del Interior tras las filtraciones de informaciones que atacaban al Vicepresidente. Y después se sumó el caso de la ex Ciccone y de Boldt, donde parecían cruzarse con munición gruesa.

Randazzo venía de una semana dura, donde los rumores en torno a su posible relevo del Ministerio, corrieron como pan caliente. El jueves de la semana pasada, tras una charla telefónica con la Presidenta, pudo alejar todo nubarrón que parecía asomar sobre su Ministerio. “Charlaron como lo hacen siempre, en forma muy franca y directa, el flaco le aclaró todas las cosas que se estaban diciendo y despejó cualquier duda sobre su conducta”, comentó un allegado al Ministro. Tras esa charla con Cristina, Randazzo volvió a sentirse tranquilo.

Durante el fin de semana, terminó de aquietar las turbulentas aguas que lo rodeaban, haciendo las pases con el Vicepresidente. Hubo alguna broma, por parte de Boudou, en torno a que no ponía las manos en el fuego por él y Randazzo le explicó el sentido de la frase, por la pregunta que le habían formulado. Boudou lo entendió y de ahí en más el dialogo fue franco, distendido y directo. Randazzo también aprovechó para aclararle a Boudou algunas versiones que habían circulado y que lo ligaban a la empresa Boldt, y a las internas en el gobierno.

Ambos coincidieron en que no debían dar lugar a cuñas “de afuera” que intentaban desgastar al gobierno, y dieron por superado el tema.

“A Boudou no se lo ve ni deprimido, ni desgastado, y la relación con todos es normal, la de siempre”, comentó un funcionario del gobierno que siguió de cerca el viaje al sur.

Obviamente que las palabras del Juez Rafecas, que no hizo otra cosa que decir públicamente lo que muchos comentaban en los tribunales de Comodoro Py, en el sentido de que hasta este momento no hay pruebas contundentes que relacionen al Vicepresidente con las denuncias en su contra por el caso de la ex Ciccone, también tranquilizaron al gobierno. Rafecas es un juez que goza de un alto prestigio y respeto, no sólo de sus pares, sino de distintos sectores políticos y sociales de nuestro país, que ha investigado en profundidad cada tema que ha llegado a su despacho, y que no acostumbra a “planchar” expedientes.

El Gobierno pareciera que va reordenándose después del episodio Boudou, y ahora fija sus objetivos nuevamente en la gestión, sobre todo en la resolución de algunos temas prioritarios, como son el tema trenes e YPF.

YPF y Once

Las pericias técnicas por la tragedia de Once se demoran. El juez Claudio Bonadío espera las mismas para el fin de la semana que viene, y recién con el informe en la mano determinará imputaciones y responsabilidades. El gobierno aguarda, a su vez, que el juez mueva una pieza, para definir la situación de TBA, pero por sobre todas las cosas, la cuestión de fondo: resolver si le quita la concesión a los hermanos Cirigliano y que modelo toma para el manejo de los ramales que actualmente maneja esa empresa.

En el tema YPF la “sensación” es que “algo pasara” pero nadie puede determinar a ciencia cierta, en que dirección vendrán las novedades.

“Lo que está claro que el objetivo central es el autoabastecimiento, si los actuales propietarios de la empresa Repsol-YPF se comprometen a lograrlo en lugar de seguir girando utilidades al exterior, bienvenido sea.....si ellos no lo garantizan, vendrán las decisiones”, explicaba ayer un allegado al gobierno.

Las dos principales propuestas que analiza el gobierno son; la recompra de acciones con los fondos del Anses, o declarar de “utilidad pública” a la empresa, lo que abriría el proceso para un reestatización de la empresa. En ambos casos, se deberá hacer vía el parlamento nacional.

El macrismo, agitado

El trascendido que el ex Intendente de la ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Carlos Menem, el polémico Carlos Grosso, se encuentra asesorando políticamente “desde las sombras” a Mauricio Macri en el armado de su proyecto político para el 2015, volvió agitar las aguas del macrismo. Es notorio el enfrentamiento que hay entre Emilio Monzó, un reconocido dirigente del peronismo llegado al gobierno de Macri con el objetivo de “ordenar” políticamente al Pro y la “mesa chica” de Macri integrada por Marcos Peña, Nicolás Caputo, Jaime Durán Barba y Horacio Rodríguez Larreta, ahora se sumó toda la polémica por la aparición en escena de Carlos Grosso. La “tensión” ha vuelto entre Gabriela Michetti y Mauricio Macri. Este le pide que “defina ya” su pase a la provincia de Buenos Aires.

Mientras que a la diputada le susurran al oído: “no le hagas caso, una vez más te quieren sacar de escena, quedate en la Capital, anda por la senaduría porteña y seguí apostando a la jefatura porteña en el 2015”.

Lo último que le dijo la diputada a Macri fue un tajante, “los tiempos los manejo yo”.

A esto hay que sumar que el macrismo no sabe como salir del papelón de rechazar lo que había aceptado a través de un acta, los subtes porteños. Los “hombres políticos” de Macri, en absoluto of the record reconocen que “fue un error político todo lo que se hizo” y no le encuentran salida a esa situación. Y ni quieren imaginar un 2013 con un Macri sentado en el banquillo de los acusados, en un juicio oral y público que parece venirse, por las escuchas ilegales en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.

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