Ramón Carrillo: piden más servicios y mantenimiento

Ramón Carrillo: piden más servicios y mantenimiento
Reclaman extensión de las redes de agua y gas, y el arreglo de veredas, calles y lotes. Aseguran que es un barrio tranquilo y que el impactante crimen del doctor Arturo Cobas fue un hecho excepcional. Denuncian que los patrulleros se estacionan en una quinta abandonada y los policías “ahí duermen la siesta”. La sociedad de fomento está en un período de reconstrucción.
El barrio Ramón Carrillo siempre se caracterizó por ser un sector tranquilo y así lo consideraron siempre sus vecinos, hasta el miércoles 16 de marzo, cuando la impactante noticia del crimen del reconocido pediatra Arturo Cobas, sucedido dentro de su jurisdicción, conmocionó a todos sus residentes, de la misma manera que sacudió a toda la sociedad juninense.

“Este sigue siendo un barrio tranquilo, aunque la gente quedó consternada después de lo que pasó”, asegura José Villarroel, presidente interino de la sociedad de fomento.

Sin embargo, a pesar del desconsuelo, los lugareños continuaron adelante con sus vidas y con su lucha por obtener mejoras para esta zona en cuanto a la prestación de servicios y el mantenimiento de los espacios públicos y privados.

Tal vez sea esta una forma de homenajear al doctor Cobas quien, además de ser una persona muy apreciada entre sus vecinos, fue el último presidente de la sociedad de fomento y como tal, siempre se esforzó por obtener lo mejor para su barrio.

Características

Ya desde su geografía, el barrio Ramón Carrillo cuenta con la particularidad de no tener un límite preciso en uno de sus puntos cardinales. Sus márgenes están determinados por la calle Italia, la Ruta Nacional 188, Rivadavia, Pasaje Stamboni y Sáenz Peña. Pero Hacia el norte no tiene una frontera definida porque las calles se cortan y no hay una que marque la finalización del barrio. Sin embargo, se toma como referencia el Complejo del Círculo de Suboficiales que está ubicado sobre Sáenz Peña “al fondo”, donde termina dicha arteria.

Se trata de un vecindario que, como la mayoría de los sectores periféricos, ha sufrido un notable crecimiento poblacional.

“Hay mucha gente nueva -explica Villarroel-, siempre se caracterizó por ser un barrio de casas de fin de semana y lo sigue siendo, aunque ahora también hay muchas viviendas permanentes. En los últimos cinco a diez años, esta zona se modificó muchísimo”.

Servicios

Un amplio sector de Ramón Carrillo cuenta con agua corriente y si bien el trazado original incluía una manzana más -la de Sáenz Peña al 1800- que aún no cuenta con el servicio, desde Obras Sanitarias prometieron que en octubre se va a completar lo que falta.

Una vez que esto se concrete, quedará un 10% del vecindario sin esta prestación, que será solicitado para que se realice con posterioridad.

Asimismo, el barrio no cuenta con cloacas pero las autoridades se comprometieron, también para octubre, a comenzar con una primera etapa de la extensión de la red, sobre el pasaje Stamboni. Se supone que a partir de ahí se seguirán cubriendo, gradualmente, otros sectores del barrio.

La carencia de gas natural -que afecta al 100% de los vecinos- recién podrá ser subsanada cuando se construya la tercera planta de rebaje.

Por otra parte, al tratarse de una zona que históricamente fue de quintas, todas las calles son de tierra.

Si bien la mayoría está en un estado aceptable, Villarroel destaca que “hay una o dos cuadras sobre Sáenz Peña que están muy mal, entonces cuando llueve se producen anegamientos y muchas dificultades para transitar. El resto de las calles están bastante bien y se ve que las máquinas municipales trabajan”.

Finalmente, se advierte que el alumbrado público cubre las calles principales: Camino del Resero, Italia, Pasaje Stamboni y Sáenz Peña hasta el 1800.

El presidente de la sociedad de fomento agrega que “faltaría completar media cuadra sobre Resero y unos 300 metros de Sáenz Peña, hasta el complejo del Círculo de Suboficiales, aunque en este último tramo no hay trifásica por lo que la obra sería un poco más compleja. En algunos pasajes interiores del barrio, que no tienen nombre, también faltarían luminarias”.

Mantenimiento

Los principales reclamos de los vecinos de Ramón Carrillo pasan por el mantenimiento general del barrio.

Reconocen que actualmente “el regador está pasando bien”, después de una gestión que hizo la sociedad de fomento, porque durante años pasaba sólo por una parte del barrio.

En cuanto a la recolección de residuos, Villarroel señala: “Ashira recoge la basura tres veces por semana pero también llega sólo hasta Sáenz Peña al 1800, y la gente que vive un poco más alejada tiene que caminar 200 o 300 metros para poder sacar su basura. Esos vecinos ‘zafan’ los viernes porque es cuando el camión llega hasta el Complejo de Suboficiales, pero si ese día no pueden sacar sus bolsas, se quedan una semana más con la basura en la casa o tienen que caminar 300 metros para dejarlas en el lugar por donde pasa el recolector los lunes y miércoles”.

Además, aseveran que en reiteradas oportunidades el servicio no se cumple. “El lunes pasado no pasó el camión y no sabemos por qué. Eso es algo que sucedió varias veces”, completa Villarroel.

También reclaman por el mantenimiento de veredas y de lotes que están muy descuidados, el arreglo de postes de luz que están por caerse, y la recolección de ramas, que “no se hace como corresponde: se las llevan hasta un sector, pero no todo, con el argumento de que es zona rural”.

Seguridad

José Villarroel destaca que este “es un barrio tranquilo”, aunque aclara que “la gente se quedó consternada después de lo que le pasó al doctor Cobas porque era un vecino muy querido”.

Sin embargo, hace especial hincapié en que más allá de este hecho puntual, “en este lugar no se produjeron problemas de inseguridad graves”, y amplía las mejoras que obtuvieron: “A partir de lo que sucedió en marzo, se colocó una luminaria en la esquina del pasaje donde él vivía, que era una boca de lobo, se podaron los árboles que daban el frente de su casa y algunas cosas fueron cambiando. Y entre todos los vecinos tratamos de estar un poco más unidos y más alertas”.

Y si bien admite que hay presencia policial durante el día, Villarroel reclama por la actitud de algunos uniformados: “Algo que se reitera es que los patrulleros se meten en una quinta abandonada que hay en el barrio y ahí los policías duermen la siesta. Es algo que denunciamos y en un momento dejó de pasar, pero ahora sigue sucediendo”.

Tránsito

Un punto aparte de consideración merece la cuestión del tránsito.

Por un lado, el tema de tener que cruzar la ruta cada vez que necesitan hacer un trámite o ir a la escuela, resulta un riesgo para los vecinos que, por el momento, no tiene una solución inmediata.

Pero otro aspecto a tener en cuenta es lo que sucede en las calles interiores del barrio, que detalla Villarroel: “Los autos suelen andar muy rápido, sobre todo los fines de semana, cuando hay alguna fiesta o evento en el Círculo de Suboficiales. Y en verano, con la pileta del complejo, hay un tráfico bastante fluido, los autos van y vienen y es algo peligroso porque andan muchos chicos por acá que se suelen movilizar en bicicletas”.

Sociedad de Fomento

El mandato del doctor Cobas como titular de la sociedad de fomento había concluido en diciembre último y a partir de entonces la entidad quedó acéfala.

Fue por eso que ya a principios de año un grupo de vecinos había empezado a organizar la continuidad institucional con Villarroel como futuro presidente, pero por distintas circunstancias en la conformación de la comisión, todavía no se pudo materializar. “Mientras tanto, ya empezamos a trabajar de manera interina”, comenta el presidente en ejercicio. Para titularizar su cargo, deberá reunirse una asamblea de vecinos que vote la nueva comisión, algo que probablemente suceda en menos de un mes.

La sociedad de fomento no tiene sede, por lo que “se estuvo gestionando por un terreno para poder construir nuestro propio espacio”, dice Villarroel. Es por eso que las reuniones se hacen en la casa de algún vecino en el complejo del Círculo de Suboficiales.

Actualmente se está trabajando sobre el mantenimiento de lotes y veredas, se está tramitando un zanjeo en las calles para que el agua desagote los días de lluvia, y la poda, que es algo considerado “muy importante”.

Además, está organizada para el próximo lunes la llegada del programa de vacunación de animales promovido por el Municipio.

En tanto, hay un grupo de vecinos de un determinado sector del barrio que tiene necesidades económicas, a quienes se los está atendiendo. “Estamos tratando de darle una mano, gestionando para que le llegue el reparto de mercadería y ayudarlos en lo que podamos”, concluye Villarroel.

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