En lo que se espera será un duro discurso, anunciará ante el Congreso los lineamientos de su ajuste; sus ministros, la gran incógnita
MADRID.- Bajo la atenta mirada de toda Europa , el presidente electo de España, Mariano Rajoy, revelará formalmente hoy los lineamientos de su esperado y misterioso plan económico para enfrentar la crisis y combatir el desempleo, que afecta a cerca de 5 millones de personas.
En el comienzo de su proceso de investidura, que culminará mañana y dará lugar al día siguiente a su asunción como nuevo jefe de gobierno, se espera que Rajoy anuncie en el Congreso de Diputados la inminente aplicación de un fuerte paquete de medidas de ajuste del gasto público.
Con este mensaje de choque, que intentará marcar diferencias con el gobierno saliente, buscará dar señales de austeridad y de apego a las obligaciones financieras a España y al resto del mundo. Además, se descuenta que el líder del Partido Popular (PP) ratificará la implantación de una profunda reforma del mercado laboral, por la que ya mantuvo intensas conversaciones con las cúpulas sindical y empresarial españolas.
Sin embargo, es poco probable que se den a conocer los detalles de estas políticas, en especial cualquier referencia explícita a los sectores que sufrirán los recortes más drásticos en su financiamiento. Los analistas más escépticos también descartan que Rajoy abandone en estas horas el hermetismo que abrazó tras su triunfo electoral del 20 de noviembre pasado sobre los nombres de su gabinete.
El presidente electo cumplió así a rajatabla su promesa de no confiar, ni siquiera a su entorno, quiénes serán las mujeres y hombres que ocuparán los principales cargos de un gobierno que deberá afrontar la más dura crisis económica vivida en el país desde el regreso de la democracia.
Esta virtual cortina de acero que el líder del PP colocó entre su entorno y la prensa local e internacional generó quejas no sólo de los periodistas, sino también de la futura oposición. Desde ese sector, el jefe del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y ex candidato de esa fuerza política, Alfredo Pérez Rubalcaba, confió a sus colaboradores que buscará, en su propia intervención en el Congreso, pedirle a Rajoy que "deje atrás las ambigüedades" y "evite" los anuncios demagógicos.
Según deslizaron varios medios, los socialistas temen que Rajoy, que gobernará con mayoría propia a partir del miércoles, anuncie recortes masivos en gastos superfluos de la administración pública, como automóviles oficiales o viáticos de altos cargos, para "desviar la atención" de posibles medidas más duras y orientadas a una mayor reducción de puestos de trabajo.
No obstante, fuentes del PP adelantaron que el discurso de investidura de Rajoy se centrará en el mensaje de que la salida de la crisis tendrá necesariamente que valerse "haciendo lo que hay que hacer". Es decir, a través de un ajuste, aunque implique "medidas no gratas" para una sociedad española que ya fue informada, en reiteradas ocasiones, de la obsesión del presidente electo por alcanzar a fines de 2012 la difícil meta del 4,4% de déficit público.
Y ese objetivo hoy aparece como una utopía sin mediar una feroz reducción del gasto, dado que este año no bajaría del 7%, a pesar de los duros recortes emprendidos por el gobierno saliente desde mediados de 2010.
En lo que se espera será un discurso duro, destinado tanto a los españoles como al resto de Europa -fundamentalmente Alemania -, Rajoy deberá revelar también si realizará cambios en la estructura de gabinete. A pesar de que no dará a conocer los nombres de sus ministros, estará a obligado a explicar si introducirá o no nuevos ministerios o secretarías, lo que ayudará a delinear su estrategia.
Mensaje de austeridad
En este sentido, una de las decisiones que más se aguardan es la de la posible fusión del Ministerio de Economía con la cartera de Trabajo. De producirse, no sólo daría un fuerte mensaje de austeridad por el ahorro de fondos que supondría una unión de estas características, sino que también se darían pistas sobre el nombre del futuro ministro de esa dependencia de primerísima línea.
La eventual creación del "superministerio" limitaría así la larga lista de candidatos a ministro de Economía que circula hoy por la sede del PP y los pasillos de los medios. Sólo dejaría en pie a dos figuras con la autoridad suficiente para hacerse cargo de una cuota de poder tan elevada: el ex ministro y ex director del FMI Rodrigo Rato y el favorito para todos los sondeos, Luis de Guindos.
Más allá de las especulaciones sobre ministerios, los españoles no esperan sorpresas en el mensaje de Rajoy, al que vislumbran con poco optimismo. Según una encuesta publicada ayer por el diario El País, el 94% de los consultados ve "lejano" el horizonte de la recuperación de la economía, aunque apenas el 49% está convencido de que aún son necesarios "más sacrificios" para poder salir de la crisis..

Comentá la nota