Rajoy redobla la apuesta y promete más ajustes

Anunció que en abril y mayo se tomarán "nuevas decisiones"

MADRID.- Los magros resultados en las elecciones regionales de anteayer y la inminencia de la huelga general de pasado mañana no amedrentaron al jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, que ayer aseguró que seguirá adelante con su duro plan de ajuste.

"España no se puede quedar parada ni anclada 30 años atrás, porque esto [por el plan] es lo que necesitamos, y no es un capricho", afirmó el presidente español, un día después de que su partido fracasara en su intento por llegar al gobierno en Andalucía, y fue relegado al tercer lugar en los comicios en Asturias.

Rajoy, de viaje por Corea del Sur, aprovechó su contacto con la prensa para redoblar la apuesta por su plan de austeridad, que será ratificado este viernes en la presentación de los presupuestos del Estado.

El mandatario adelantó que ese día "se aprobarán presupuestos muy austeros" y que las reformas tendientes a disminuir el gasto público y llegar a la meta de déficit de 5,3% a fin de año no sólo no se detendrán, sino que podrían ser más profundas. "En abril y mayo tomaremos nuevas decisiones. Esperamos contar con la comprensión de la gente", dijo.

Sobre las elecciones en Asturias y Andalucía, donde el gobernante Partido Popular (PP) obtuvo menos votos de lo que habían anticipado las encuestas, Rajoy negó rotundamente un "fracaso" del gobierno. Y, sobre todo, desestimó cualquier interpretación del resultado electoral como un "rechazo" a la política económica oficial.

En este sentido, insistió en la importancia de "recuperar la confianza" del sistema financiero internacional, y en particular del europeo, luego de que, la semana pasada, la Bolsa madrileña sufriera fuertes caídas y el riesgo país se disparara hasta los 360 puntos. "Tenemos problemas para financiarnos en los mercados, está la Unión Europea detrás; estamos haciendo lo que tenemos que hacer", afirmó.

Proceso difícil

Además, volvió a destacar que las medidas de austeridad "demorarán en producir efectos" y hacer visible la recuperación de la economía. Pero, al mismo tiempo, el presidente destacó que él "nunca ocultó" que este proceso "no iba a ser fácil, sino muy difícil".

Al ser consultado acerca del intento frustrado del PP por hacerse con el gobierno de Andalucía, en manos del socialismo desde hace tres décadas, el presidente español no tuvo más que palabras de elogio para el rendimiento electoral de sus compañeros de partido.

El PP ganó 50 de los 109 escaños en Andalucía. Sin embargo, los 47 asientos logrados por los socialistas más los 12 de la Izquierda Unida abren la posibilidad de una coalición de gobierno de izquierda.

"Estoy muy orgulloso de ellos y muy contento, porque tuvieron un gran resultado", dijo, en referencia al 40% de los votos obtenidos por el candidato a presidente andaluz, Javier Arenas.

"Nunca habíamos tenido un resultado tan bueno, ganamos las elecciones donde nunca habíamos ganado, mejoramos muestra posición respecto a las últimas elecciones autonómicas. Nos hubiera gustado, como es natural y todo el mundo sabe, gobernar, pero nosotros vamos a seguir ahí", agregó.

Rajoy apenas ensayó una tibia referencia a que, en efecto, se trató de un traspié. "En política no siempre uno consigue el 100% de los objetivos que se propone, ni en política ni en cualquier faceta de la vida", señaló el mandatario.

En tanto, el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Rubalcaba, no ocultó su satisfacción por haber retenido el control en Andalucía, y contar aún con posibilidades de gobernar Asturias. "Hemos comenzado un nuevo ciclo político", declaró el dirigente político y ex funcionario del gobierno del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

"Es un paso adelante, pero queda mucho camino por recorrer para reconquistar la confianza de muchos ciudadanos", agregó Pérez Rubalcaba, que apoya el paro general que las centrales sindicales convocaron para pasado mañana en contra de las medidas de ajuste..

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