Rajoy reclamó "reglas claras" a América latina

Sin mencionar el caso de YPF, pidió mayor seguridad jurídica para las inversiones españolas

Por Adrián Sack |

MADRID.- España invitó ayer a la "próspera" América latina a aprovechar la "oportunidad" de invertir en su país, para poder así ayudar a reactivar la postrada economía local, hoy ahogada por la recesión y el desempleo. Pero, a la vez, reclamó "reglas claras" para sus intereses en la región.

"La inversión latinoamericana es acogida con los brazos abiertos", afirmó ayer el presidente español, Mariano Rajoy, en el discurso central de la XXII Cumbre Iberoamericana, donde también animó a los gobiernos del continente a expandir sus negocios en el resto de Europa.

Sin embargo, el mandatario exigió a la región que, a cambio, también "respete" la seguridad jurídica en sus Estados, única garantía para que las inversiones internacionales puedan ser recíprocas.

A pesar de que en ningún momento fue mencionada en la cumbre la expropiación de YPF, el jefe del Palacio de la Moncloa mencionó en varias oportunidades la necesidad de proteger el marco legal en el que operan las empresas españolas en América latina.

"La seguridad jurídica ha de ser un valor compartido y respetado en ambas regiones. Este valor constituye el nutriente de la inversión, que a su vez genera crecimiento y empleo", señaló Rajoy, quien además exhortó a los gobiernos latinoamericanos a establecer "reglas de juego claras y predecibles".

Más allá de las permanentes alusiones a los temores sembrados por el proceso que derivó en la nacionalización de YPF en abril pasado, el gobierno español pareció cuidar las formas para no entorpecer las gestiones que Madrid y la Casa Rosada realizaron en los últimos tiempos, con el propósito de hallarle una salida al conflicto.

Del mismo modo, la delegación argentina en la cumbre, encabezada por el vicepresidente Amado Boudou y el canciller Héctor Timerman, evitó referirse a la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de expropiar el 51% de las acciones de la petrolera controlada, hasta abril pasado, por la multinacional Repsol.

Boudou viajó en lugar de la Presidenta -quien se excusó de participar por problemas de salud- y decidió, en cambio, cargar las tintas contra las políticas de austeridad llevadas a cabo por España y la mayoría de los países europeos como medio para salir de la crisis del euro.

"Tales políticas de ajuste agravan la situación de los países que las aplican, y representan un riesgo para la economía mundial", dijo el vicepresidente en su mensaje, quien además reconoció que el estancamiento europeo está afectando a la economía argentina y latinoamericana.

"Las economías emergentes han comenzado a sufrir el contagio de la crisis internacional, observándose una marcada desaceleración en las proyecciones de crecimiento", aseguró.

Más críticas al ajuste

La crítica contra las políticas de austeridad fue una constante entre la mayoría de los discursos de los mandatarios latinoamericanos. En este sentido, una de las voces que atacaron con mayor energía los ajustes llevados a cabo en varios países de la Unión Europea fue la de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, quien puso en tela de juicio la eficacia a largo plazo de ese tipo de políticas.

"Aunque aleja el quiste de una quiebra financiera, la austeridad no aleja la desconfianza de los mercados, y, aún más importante, no aleja la desconfianza de las poblaciones", expresó la mandataria.

No obstante, las políticas llevadas a cabo por América latina tampoco estuvieron exentas de críticas. Además de su desconfianza por la falta de seguridad jurídica en algunos países de la región, Mariano Rajoy también descalificó, con duros términos, la tendencia de los Estados de la región a proteger y cerrar sus economías.

"Frente al recurso fácil y tantas veces fracasado del proteccionismo, España y la UE mantienen la apuesta por la apertura, el libre comercio, la seguridad jurídica y la inversión", dijo..

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