Rajoy, bajo presión externa para que anuncie sus planes

Merkel lo llamó a la "acción"; extrema tensión en los mercados e impaciencia de las calificadoras

MADRID.- Mariano Rajoy todavía no conoce su fecha de asunción como presidente del gobierno español, pero sí sabe ante quiénes deberá rendir cuentas en lo inmediato. Los mercados fuera de control, las agencias calificadoras de riesgo y la canciller alemana, Angela Merkel, le exigieron ayer al mandatario electo la "urgente" puesta en marcha de profundas "reformas estructurales".

El misterio que rodea al plan económico del líder del Partido Popular (PP), que se impuso el domingo último en las elecciones generales con el 44,62% de los votos, hizo aumentar ayer la presión internacional para que Rajoy diera a conocer su propuesta para revertir la elevada tasa de desempleo, que afecta a 5 millones de personas, y alcanzar la meta de déficit público de 4,4% en 2012.

Pero ayer, en la sede partidaria, donde el próximo presidente se recluyó para atender llamadas y mantener reuniones con sus colaboradores, no hubo indicios que permitieran calmar la ansiedad por la falta de detalles sobre el plan que pondrá en marcha.

La primera en llamar a la acción al nuevo gobierno fue Merkel, que incluyó su reclamo en el telegrama de felicitación por la victoria electoral.

"Ha recibido de su pueblo un mandato claro para decidir y poner en marcha rápidamente las reformas necesarias en este período difícil para España y Europa", dice el texto del mensaje enviado por la jefa de Estado alemana, que fue revelado ayer.

En la mañana de ayer, dos de las más influyentes calificadoras de riesgo también hicieron sentir su impaciencia. Standard & Poor's informó que, si bien se le mantendrá a España la nota AA- en solvencia financiera (es decir, entre "bueno y notable"), el arrollador triunfo de Rajoy no cambió por sí solo su visión pesimista sobre el futuro del país. "[Nuestra] perspectiva es negativa", señala la agencia.

En tanto, la calificadora Fitch también mantuvo la nota AA-, aunque se abstuvo de pronunciarse sobre una nueva rebaja.

Sin embargo, según cita el diario español El Mundo, las dos compañías de calificación le exigieron a Rajoy "una reforma estructural y fiscal ambiciosa y radical", que pueda tener un impacto positivo en los mercados de Europa.

Además, Standard & Poor's manifestó su preocupación por la elevada tasa de desocupación, que condiciona la recuperación de la economía y las finanzas públicas en España.

Fitch, en cambio, le pidió a Rajoy "medidas adicionales" para poder cerrar la meta de ajuste del déficit público prevista para 2012.

Esta misión será una de las más difíciles y, al mismo tiempo, la que más intrigas genera en cuanto al criterio de recortes elegido por el nuevo gobierno: el objetivo propuesto es reducir el indicador desde el 9,3% registrado en 2010 a menos de la mitad (4,4%) en sólo dos años.

Esta presión de los mercados se hizo notar ayer, al mantenerse el riesgo país en el inquietante nivel de los 470 puntos básicos. La marca, que acerca a España a la zona de rescate financiero, se mantuvo, según los analistas, por la incertidumbre que aún existe sobre las medidas concretas que tomará el nuevo presidente cuando asuma.

Interés en alza

Sobre esa fecha, también existen dudas. Si bien la asamblea parlamentaria de elección comenzará a sesionar el 13 de diciembre, el tradicionalmente largo proceso de investidura podría extenderse entre una semana y diez días. No obstante, el gobierno saliente del presidente José Luis Rodríguez Zapatero trabaja para poder finalizar el traspaso del poder "antes de la Navidad", como pidió Rajoy.

Además de mantener elevada la prima de riesgo, la desconfianza de los mercados se hizo sentir en el interés abonado por los bonos de la deuda soberana. El Tesoro de España pagó prácticamente el doble que el mes pasado para colocar sus letras de tres y seis meses: los intereses se dispararon hasta el 5%.

Así, en el caso de los bonos a tres meses, se batió el récord histórico alcanzado en 1993. Aunque el Estado español logró colocar 3000 millones de deuda con esta arriesgada maniobra, el alto costo de la operación fue otra clara señal de que el triunfo electoral no le bastará a Rajoy para sembrar en los mercados la alta dosis de "confianza" que prometió en su campaña.

Ante el acoso de los gobernantes, los mercados y los medios locales, el PP hizo anoche un tímido anuncio para descomprimir el ayuno de información, al adelantar que el presidente electo expondrá su plan económico ante Merkel y el resto de los líderes europeos el próximo 8 de diciembre.

Rajoy aprovecharía así la cumbre del Partido Popular europeo, que se realizará en Marsella, Francia, para detallar sus propuestas destinadas a enfrentar la crisis ante los mandatarios de todo el continente.

No obstante, en la sede madrileña de ese partido no precisaron si antes de esa fecha, para la que aún faltan dos semanas, se conocerán algunas de las medidas que adoptará el nuevo gobierno para contener la crisis o, siquiera, los nombres que compondrán su gabinete.

En ese sentido, la presidenta de Castilla La Mancha y "número 2" del PP, Dolores de Cospedal, ayer solamente confirmó la prolongación de la incertidumbre.

"Lo que vaya a hacer Rajoy lo dirá en el debate de investidura. Allí dará a conocer todo su programa de gobierno", señaló.

Primera huelga contra Papademos

ATENAS (ANSA).- Mientras la zona euro le exige a Atenas un compromiso escrito sobre las medidas de austeridad que aplicará para sanear sus caóticas cuentas públicas, el nuevo gobierno de Lucas Papademos enfrentará la semana próxima una huelga convocada por el mayor sindicato de Grecia en protesta contra las nuevas iniciativas de ajuste. Será la primera medida de fuerza desde la designación de un gobierno de coalición interino a principios de mes. El sindicato GSEE, que representa a empleados del sector privado, dijo que planea una huelga general para el 1° de diciembre. El último paro fue en octubre y duró dos días..

Comentá la nota