El desarrollo inmobiliario ya no depende exclusivamente de la incorporación de nuevos loteos. Los departamentos representan, definitivamente, una nueva opción para las familias que dejaron de soñar con el terreno de 10 x 30.
Los registros del área de Obras Privadas de la Municipalidad de Rafaela revelan que ya se terminaron o están en construcción un total de 24 edificios, lo que aumenta el carácter de modernidad de una de las principales ciudades de la Provincia. Y una recorrida rápida por la ciudad permite observar que numerosos proyectos están recién preparando las bases, por lo que la tendencia se acentuará en el futuro.
Fideicomisos, propietarios de viviendas antiguas que ceden el terreno a cambio de un futuro departamento y otras modalidades emergen para alentar la inversión en los denominados edificios en torre o multivivienda, de menor altura.
El secretario de Obras Públicas del Municipio, Daniel Ricotti, señaló que el Código Urbano regula la planificación urbana resolviendo los distintos usos que pueden coexistir en cada sector de Rafaela, como el comercial, industrial o netamente residencial.
"La zona de la Ruta 34, entre el Parque Industrial en el Norte y calle Vieytes al Sur, tiene un predominio de uso comercial e industrial. Esta definición fue el resultado de un relevamiento del área, por tanto el objetivo fue no modificar demasiado la fisonomía", precisó Ricotti.
El funcionario explicó que "para la construcción de edificios, los ejes del trabajo fueron idénticos ya que se efectuó un análisis en el que se evaluaron los anchos de las avenidas, de las calles, la infraestructura de servicios y la situación preexistente de algunos edificios". En este sentido, indicó que "el código antiguo no incluía la construcción en altura por lo que a medida que había proyectos para levantar edificios se dictaba una medida de excepción". Como este tipo de situaciones se repitieron progresivamente, entonces "surgieron edificios sin sentido en distintos barrios".
Ricotti destacó que "en el nuevo Código Urbano se consideró la situación de las construcciones en altura que quedaron aisladas y se creó la figura de los edificios de transición, que se pueden erigir en un terreno lindante a los anteriores pero con una altura menor".
De esta manera, los arquitectos "fueron solucionando y haciendo más amigable algunas construcciones importantes que habían quedado aisladas". Al respecto, el primer edificio de este tipo se construirá próximamente sobre calle Brown, a metros de bulevar Lehmann y junto a un edificio de gran magnitud (Las Colonias).
En tanto, desde una consultora en recursos humanos aportan una visión sobre el tema: "En los últimos años se instalaron en Rafaela numerosos profesionales provenientes de ciudades más importantes que vienen a cubrir puestos altamente calificados en las grandes empresas. Precisamente tienen la cultura de vivir en edificios y cuando la oferta es buena, no dudan en elegir un departamento".
Si bien la "falta de patio para los chicos" aparece como una barrera para que las familias opten por vivir en un departamento, la cuestión de la seguridad es un punto a favor. En este sentido, la proximidad de los vecinos en un complejo y la eventual presencia de un encargado aleja a los delincuentes.
En la zona de avenida Santa Fe se pueden construir edificios de hasta 22 metros, lo que implica un máximo de siete pisos. Y el triángulo delimitado por las avenidas Mitre, Roque Sáenz Peña y Santa Fe permite levantar torres de hasta 60 metros. "Este enfoque de desarrollo es muy similar a planificaciones urbanas de otras ciudades del país o del exterior, por ejemplo, en Francia hay zonas liberadas para distintas alturas", señaló Ricotti. En este sentido, la torre Piemonte ya finalizada y una segunda que está en su tramo final, ambas sobre Mitre, lucen su imponente figura con un total de 20 pisos.
MAS PLATA EN LADRILLOS
"Hay un nivel de inversión en ladrillo muy importante en la ciudad. Al crecimiento de viviendas en terrenos individuales ubicados en la periferia se suma la construcción de edificios, muchos de ellos de los denominados multivivienda que no tienen demasiada altura", destacó Ricotti.
En un país donde las sorpresas siempre se las ingenias para perjudicar a los desprevenidos, poner el dinero en el mercado inmobiliario es garantía de seguridad y una inteligente opción para los que buscan defender sus ahorros de los efectos de la inflación.
En Rafaela el déficit habitacional supera las 3.200 viviendas, según Ricotti, lo que conforma una demanda que asegura cierto nivel de rentabilidad a los inversionistas. De todos modos, el funcionario agrega otra perspectiva de análisis: "Si la extensión de la mancha de la ciudad es mayor por el incremento de viviendas en lotes individua- les, la prestación de los distintos servicios que debe brindar el Estado municipal exige mayores recursos. A partir de ciertos parámetros urbanísticos es importante este aprovechamiento de los espacios de la ciudad para la construcción de edificios. Hace más eficiente el uso de los recursos a la hora de prestar los servicios, dando como resultado final una ciudad más sustentable".

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