En Rafaela la ASSAL certifica desidia y desvergüenza

En Rafaela la ASSAL certifica desidia y desvergüenza
Mientras el Gobierno Provincial anunció la gestión de calidad con bombos y platillos a nivel provincial, el estado de la Seccional Rafaela de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ex Bromatología) ofrece un aspecto deplorable e insalubre, no cumpliendo lo que exige a los privados: descubra en esta nota detalles increíbles.
Tal como se difundiera, el organismo, en un acto que contó con la presencia del Gobernador Hermes Binner y varios de sus ministros en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, recibió de la firma "Bureau Veritas Certificación" la certificación de procesos de calidad contenidos en las normas conocidas como "ISSO 9001".

Lo paradójico del hecho reside en que la "distinción" fue recibida por la totalidad de la Agencia, que incluye, lógicamente a su Seccional Rafaela, pero que seguramente no fue tenida en cuenta a la hora de las evaluaciones, dado su presente -que arrastra desde hace años- y que es pasible de los más desmerecedores calificativos, tanto en el aspectos de infraestructura como otros que dificultan su función, disimulada por el esmero de sus pocos empleados.

Precisamente, en materia de recursos humanos, si bien a la Seccional Rafaela "no le sobra" ostenta su único atisbo de eficiencia, a través del esfuerzo de dos profesionales (una Veterinaria y una Técnica Química) sumado a un empleado administrativo.

Ubicada ediliciamente en dependencias (no podrían denominarse "oficinas", las imágenes hablan por sí mismas) de la ex Terminal de Ómnibus, tiene la misión de habilitar y controlar aspectos que hacen a la salubridad y que deben cumplir empresas que se dediquen a la fabricación y/o al transporte de sustancias alimenticias, con un ámbito de actuación que comprende a nuestra ciudad y buena parte del Departamento Castellanos.

Sorpréndase mucho más

Cuando se mencionó antes en esta misma nota el esmero de los pocos empleados que llevan adelante la tarea de hacer cumplir con normativas de infraestructura, sanidad e higiene que comienza por incumplir dado el deplorable estado de sus instalaciones, se tuvo en cuenta que, por ejemplo los profesionales deben, a veces, concurrir a verificar a altas horas de la noche el estado de cargas transportadas.

Pero no termina allí, ya que, a diferencia con el trato "preferencial" que reciben otras dependencias del Gobierno Provincial como la Regional de Educación o el flamante Centro Cívico, el único tipo de viático que se les reconoce -y con demoras- son traslados en minibuses, estando vedada la posibilidad para remises.

En Julio de 2008, los dos principales funcionarios de la Agencia, su Director Raúl Samitier y su Secretario Marcos Monteverde, estuvieron una semana entera en nuestra ciudad, brindando un curso de "capacitación" que se llevó a cabo en un salón auditorio de una Escuela, pero, aunque resulte difícil de creer, no se apersonaron en ningún momento al menos para conocer las instalaciones de la ASSAL local.

Otro contrasentido: la capacitación versaba sobre la utilización de un nuevo sistema informático en el aspecto funcional del organismo, pero, al poner en conocimiento de los funcionarios que se cuentan con sólo dos PC obsoletas sin servicio de Internet, prometieron una respuesta que a la fecha, transcurridos dos años, jamás llegó.

El servicio web existente se utiliza merced a la computadora portátil personal de una de las profesionales, quien costea de su bolsillo el servicio.

No es todo...

Si el amigo lector considera suficiente lo expuesto lamentamos tener que exponer otros detalles que seguramente sensibilicen aún más su indignación: un cronista de CASTELLANOS pudo recorrer y comprobar con sus propios ojos el deplorable y derruído aspecto edilicio, con revoques caídos, una insegura escalera sin baranda pasamanos, grietas, humedad y suciedad: el baño, inutilizable, puede calificarse como dijo una de las empleadas como "una verdadera inmundicia".

Todo ello también se contrapone con las impecables y modernamente dotadas de las oficinas de la ASSAL en la esquina de Francia y Eva Perón de la capital provincial.

Aquí, en Rafaela, el edificio tampoco cuenta con calefacción y tanto la estufa como el ventilador existentes -al igual que parte del mobiliario, sillas, escritorio- fue aportado por el personal en forma particular o donado por empresas.

Para "completar" el dantesco cuadro, las dependencias no cuentan con servicio de limpieza, y la persona que cumple dichas funciones lo hace pagada también -sì, leyó bien- con dineros que salen del bolsillo de una de las empleadas.

Indudablemente que CASTELLANOS seguirá prestando atención a otro paradigma de las contradicciones de un gobierno que dice "discriminar positivamente" a Rafaela y al centro-norte provincial, y para finalizar se agrega que merced a un "Convenio de Complementariedad", firmado hace unos tres meses, personal del Municipio -dos personas- se sumaron a la Agencia, pero a la fecha aún no han recibido ningún tipo de capacitación.

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