En los últimos cinco años, el número de negocios nuevos superó los 4.000. La zona comercial se extendió más allá del microcentro y copó la zona de calle Balloffet y el bulevar Oeste.
El llamado corazón de Mendoza viene creciendo hace muchos años, en consonancia con el incremento poblacional y, sobre todo, con el boom que significó la industria del turismo en el departamento.
Por este motivo, la actividad comercial fue expandiéndose en distintas direcciones. El sector del bulevar Oeste, en la avenida Hipólito Yrigoyen, desde el cruce con Balloffet hasta la rotonda de la Copa, es una muestra de este fenómeno que ha prolongado el tradicional centro sanrafaelino.
La multiplicación comercial fue tan grande que calles y avenidas laterales también se convirtieron en circuitos de compra. La propia avenida Balloffet, casi desde su nacimiento hasta poco antes de los puentes del río Diamante, es hoy un ejemplo es esto. En sus calles se instalaron varios hoteles, emprendimientos que nacieron de la mano del turismo y que en el antiguo centro ya no tienen lugar disponible para levantarse.
Incluso, en Balloffet y Quiroga se formó un microcentro con muchos locales que ofrecen indumentaria, gastronomía, internet y locutorios, entre otras cosas.
Para el sanrafaelino que preste atención o para el foráneo que haya visitado la ciudad hace varios años y vuelve ahora, el crecimiento es notable. En el área del bulevar Oeste, si bien la variedad de rubros comerciales es mucha, proliferan las tiendas de ropa, bares, restoranes y una gran cantidad de negocios que en general apuntan a satisfacer la movida joven y las necesidades de turistas o lugareños.
Más altas, menos bajas
Los datos oficiales de altas y bajas de comercios, suministrados por la Dirección de Rentas de la Municipalidad (ver aparte), son claros y muestran un alza importante en cuanto al número de los abiertos respecto a la cantidad de locales cerrados.
De hecho, el 2004 fue el último año donde hubo más cierres que aperturas comerciales. De esa fecha en adelante, el número de altas duplicó prácticamente al de bajas.
El incremento no ha estado exento de desorden. Es que no hubo un plan urbanístico que rigiera la apertura de negocios según sus rubros, como sucede en otros puntos turísticos del país.
Desde la cámara comercial piden mayor control
Valerio Garcías, presidente de la Específica de Comercio de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, se manifestó conforme con la expansión comercial y se mostró a favor de una regulación de las aperturas, en cuanto a las zonas en que deberían instalarse los nuevos emprendimientos de acuerdo a sus rubros.
"El Estado debe regular la apertura. No podés negarla, pero sí zonificarla", señaló.
Sobre el marcado crecimiento de los negocios de San Rafael, el empresario opinó que "como todo crecimiento comercial o habitacional, surge por el lado privado y no por el estatal. No hay regulación, ha coincidido que en determinadas zonas uno pone un local y al lado otro pone otro, como en la avenida Balloffet, la Rotonda, que se ha hecho gastronómica; la Sarmiento cerca de FGH, la Mitre, donde hay muchas concesionarias".
Consideró que el centro viejo está muy descuidado por la Municipalidad, "lo digo por los vendedores ambulantes, la iluminación, la limpieza. La expansión me parece bárbaro, creo que los comercios de indumentaria van a seguir estando en el centro porque es lo que más gente mueve", apuntó.
Para Garcías, se debería seguir un modelo de desarrollo urbanístico. "Debería haber un ordenamiento en el aspecto urbano, cada uno es dueño de poner lo que quiera, pero si querés poner un boliche en medio de concesionarias de autos no está bien, aunque desconozco si hay un plan en ese sentido".
En relación a las habilitaciones comerciales, dijo que "han abierto muchos comercios de gastronomía y en menor medida de indumentaria. El crecimiento está relacionado con el turismo, por eso generalmente se abren comercios de servicios al turista. Después de la tormenta se pensaba en un panorama no alentador y hoy está abarrotado de turistas. El turismo es una cosa muy seria que hay que cuidar todos los días".
Finalmente, dio su opinión respecto al tema de alquileres de locales. "El precio es variable. El propietario que cobra mucho o el inquilino que paga poco están siempre. Creo que hay locales que salen más de lo que valen y otros que salen menos de lo que deberían".
El turismo, ese gran motor económico
En el 2008, la fundación Fundar realizó un estudio de medición de datos y satisfacción respecto a los turistas que visitan San Rafael.
El análisis arrojó que los visitantes gastaban un promedio de $164 por día. De acuerdo a la cantidad de turistas que suelen visitar anualmente la ciudad, revelaba una cifra de $150 millones anuales que esta industria sin chimeneas le deja al departamento.
Tales números sirven para reflejar cómo el crecimiento comercial ha ido de la mano del turismo, actividad que comenzó a crecer a mediados de los ’90 en el departamento y que cambió para siempre la distribución de ingresos de la economía departamental.
San Rafael o el corazón de Mendoza, como se dio a conocer, es hoy una de las ciudades con mayor crecimiento en el plano turístico del país y un destino muy elegido, lo que lógicamente trajo aparejada la expansión y el desarrollo comercial.
La encuesta de satisfacción hecha por la fundación se hizo en múltiples rubros y arrojó datos importantes.
El promedio general de satisfacción del turista fue de 7,70, lo que muestra la buena aceptación de los visitantes.
Comparaciones que demuestran el impacto de los turistas
• El Producto Total en Turismo equivale a una cosecha de ciruelas plena en la provincia, que se estima en 150 mil toneladas si se tiene en cuenta un kilogramo a $1. Si consideramos que en el departamento se estiman 80 mil toneladas, el PTT casi lo duplica.
• Ese índice turístico es casi la mitad de lo ingresado por Jubilaciones y Pensiones en el departamento y se encuentra alrededor de $320 millones.
• Es un 30porciento mayor a la venta en bruto de autos 0km que se produce en San Rafael en un año (datos de 2007).
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