Radios: entre el “kiosquito” y la importancia de los contenidos

Carlos Grosse es ingeniero electrónico. Posiblemente el que más sabe de radiodifusión en Santa Rosa. En general, es consultado por todas las emisoras de la zona. Desde ese lugar, y además como propietario de la FM 96, asevera que en el espectro local “hace falta un orden; realmente se fue de las manos”.

Grosse habló con el programa radial “Bajá un cambio” (FM Sonar) y dijo respecto de la cantidad de radios que hay en la capital pampeana: “La capacidad de canales es 50, es físico eso; el rango de frecuencias de FM que va de 88 a 108 va separado cada 0.4 y no hay más... Además, dentro de la ley tiene que haber una reserva de expansión para el futuro porque en 10 años alguien también querrá poner una radio y tendrá derecho. Es un bien escaso y finito”.

Señaló que en el panorama actual, “las que no tienen licencia se están pegando, se interfieren porque no queda lugar”. El profesional indica que “parecería que hay una necesidad de comunicación; y desde lo comercial no es un gran negocio, pero es sustentable y no requiere una inversión inicial tan grande. Trabajándola normal, es un “kiosquito”, si querés, pero funciona; hay cantidad porque tarde o temprano el negocio cierra”.

A criterio de Grosse, la Ley de Medios “de última fue un logro porque fue consensuada, se pueden criticar algunas cosas, el tema es que se cumpla y esté la decisión política de hacerlo y de cerrar radios, porque si se va a normalizar, a algunos no les da para cumplir; claro, no tienen obligaciones, no pagan impuestos, ni luz comercial, la DGI no existe... pero si tengo que cumplir con todo lo que tengo a lo mejor el medio deja de ser negocio. Y no sé quién va a tomar esa decisión”.

Hizo notar, de paso, cómo ha sido la solución en otros países, como Chile o Uruguay: “Han sido más duros. Es una ley penal. A nadie se le ocurre poner una radio sin permiso porque va preso”.

A criterio del ingeniero electrónico, una de las grandes dudas a saldar es “qué pasa con las radios que no tengan licencia, qué va a hacer AFSCA. Nadie pretende que se quede sin trabajo un montón de gente, en esto hay mucha gente involucrada, además hay una cuestión cultural, social y de servicios en el medio, las radios cumplen funciones, pero también se da una competencia desleal porque el que se inscribe tiene bastantes requisitos y el que no tiene licencia no existe”, comparó.

Cuando se le pregunta si es optimista respecto del proceso, considera que “es cada vez más difícil de revertir, aunque es complejo porque se tocan muchos aspectos. Incluso a veces los políticos no están demasiado interesados en regularizar la situación porque siempre está el tema de la censura. Una radio legal -advirtió- es casi imposible de censurar, pero sin licencia es mucho más fácil”.

Grosse dice, además, desde su papel como radiodifusor, que “cada vez somos más conscientes de que lo único que importa es el contenido; los medios son los medios, pero lo que vale es el contenido. Los equipos o aquello que permita que algo suene más lindo no importan si no hay contenido. Lo que vale es el contenido y para eso tenés que tener recursos y gente. No hay otra forma si no es con creatividad y recursos, y gente que te escuche. Siempre hay algo importante para decir, y es importante también tener a alguien para decírselo”.

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