Los diputados de la UCR quieren una discusión del presupuesto anual que provoque un achique de unos $600 millones en el gasto. Con una misiva al gobernador piden acordar nuevas partidas.
La bancada, presidida por Alejandro Molero, le pidió por carta al gobernador que mande los ministros a la Legislatura para acordar en qué partidas aplicar recortes y así evitar que la gestión 2010 termine con un déficit que sea imposible enfrentar sin resquebrajar las prestaciones esenciales del Estado. Como en los últimos años, en la cartera de Salud ya comenzaron los primeros problemas, consecuencia del agotamiento temprano de los recursos.
“Son malos administradores –calificó el jefe del bloque radical–.Nosotros nos estamos ofreciendo a ayudar porque vemos que si se consolida el escenario actual nos vamos a encontrar a fin de año tratando leyes de emergencia a las apuradas, bajo la presión de los sindicatos”, agregó.
Molero sostuvo que el bloque que conduce hizo el pedido a Jaque tras escuchar a los dos principales representantes del oficialismo en la Cámara Baja hacer “una oscura proyección para las cuentas públicas”.Según el radical, el presidente de Diputados, Jorge Tanús, y el jefe de la bancada del peronismo, Carlos Bianchinelli, “sembraron dudas respecto del futuro. Ellos plantearon que está definitivamente caída la posibilidad de acceder al desendeudamiento, que el reclamo por la promoción industrial no avanza y que difícilmente se consiga financiamiento del Banco Nación”.
Los diputados radicales dijeron en la carta a Jaque que “en la discusión por el presupuesto 2010 ya advertimos que parte de esta situación financiera se visualizaba con claridad”.
Además, el escrito remarca una advertencia no tenida en cuenta hace unos meses. En cuestión de meses, la realidad nos dio la razón, ya que son públicas las declaraciones del ministro de Salud de la provincia, quien aseguró que no tiene presupuesto para enfrentar los meses que quedan de este año”.
Desenlace inesperado
La perspectiva financiera de Mendoza sufrió un duro golpe por la postura de la Nación de no incluirla en el programa de desendeudamiento, concedido para sacar del ahogo a las provincias más endeudadas. Precisamente, Jaque fue uno de los gobernadores que casi llegan a suplicarle a la presidenta Cristina Fernández que la Nación refinanciara las deudas de las provinciales. El plan se llevó adelante, pero Mendoza fue una de las jurisdicciones que no entró. El inesperado desenlace se produjo como consecuencia de la pelea judicial entre la Provincia y la Nación por la prórroga de la promoción industrial a San Juan, San Luis, La Rioja y Catamarca. La Nación castigó a Mendoza por mantener la demanda



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