Los radicales de Vicente López demoran hasta último momento las definiciones

Todos los sectores agotan las conversaciones para llegar a una lista única, pero no coinciden en temas de fondo ni en el reparto de lugares. Hasta el momento, pica en punta la candidatura de Alberto Expósito, propuesto por el possismo. Crece la certeza de que el PRO estará representado en la elección. El japonesismo pelea por la mayoría del plenario. La CON no quiere elegir entre japonesismo y macrismo.
Ninguna novedad. Como ocurre hace unos cuantos años, la dirigencia radical de Vicente López no encuentra la salida a un laberinto de intereses contrapuestos. La próxima elección de autoridades partidarias no es la excepción, y sobre el cierre de presentación de listas no hay lista.

Varios sectores coinciden en la necesidad de unidad, pero, más que otra cosa, los une el espanto por el desembarco abierto del PRO en la UCR. La última versión del miércoles a la noche, confirmada por varias fuentes, indica que podrían confluir todas las vertientes en una boleta encabezada por Alberto Expósito; parte del debate es el reparto de los 24 lugares distritales y los 5 convencionales provinciales.

Expósito es actualmente el secretario del bloque radical en el Concejo Deliberante. En su pasado reciente dejó el Ejecutivo japonesista para participar en las elecciones con Udeso. Hoy, alejado del alfonsinismo, se autodefine como independiente, y no cuenta con estructura propia. Lo cierto es que su nombre es fogoneado, más que nada, por el possismo, cuyos interlocutores son el ex diputado Norberto Erro y el edil Ariel Marchiolo.

Existen indicios de que el intendente de San Isidro está acercando posiciones con el macrismo. Algunos dirigentes deslizan que la jugada será evidente hacia 2015, pero lo probable es que las señales lleguen paulatinamente. En esta línea hipotética, el PRO participaría de estas votaciones por intermedio del possismo. En la práctica, por ejemplo, Jorge Macri nombró radicales en algunos cargos municipales.

Además, para estas internas, Posse – que puede esconder un as bajo la manga en el plano provincial - acordó con Alfonsín, que en el distrito tiene dos líneas. La del actual presidente del Comité, Ricardo Ortiz, de Rapaca, quien es cercano al japonesismo. Y la de Luis González, que siempre tiene ganas de estar en la vidriera política. Ninguno de los dos estaría muy complacido con la designación del ex subsecretario de Acción Social.

En el japonesismo residual, como lo llaman algunos correligionarios, parece que están a esta altura dispuestos a ceder en su determinación de no permitir de ninguna manera que el PRO haga pie en el partido. Por eso estudian la posibilidad de aceptar la presidencia de Expósito a cambio de un reparto generoso de puestos para cercarlo.

Como es habitual, el núcleo más duro lo representa la gente de la CON. Sus referentes tienen un dilema, no quieren saber nada con delegar la conducción en el japonesismo ni en un presidente que exprese al PRO. También se resisten a que alguna de estas vertientes obtenga la mayoría del plenario. Pensaron en algún momento en la candidatura de Alejandro Ventureira; no saben aún si serán parte de una lista única, si armarán una nómina propia o si directamente no participarán. Dicen que no se van a dejar influenciar por los conductores provinciales.

El Modeso de Moreau, en el distrito es representado por Adriana Mazzucco, quien no mueve el amperímetro en la coyuntura local, pero igual tiene su lugar en la mesa de negociación.

Todo el panorama descripto puede cambiar de un momento a otro. Nada es firme en la UCR. No se sabe si la fecha de presentación de listas es el 24, el 25 de mayo o si habrá prórroga hasta el lunes. A eso hay que sumarle que no se conocen los padrones definitivos. Así y todo, los radicales adoran las internas.

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