Las líneas internas de la UCR marplatense Vanguardia Radical (VARA) y Línea Nacional Buenos Aires (LNBA), emitieron un comunicado de prensa donde pidieron por un Radicalismo inclusivo y además exhortaron a recuperar al Partido. “Es necesaria una profunda autocrítica partidaria de la política de alianzas y los procesos internos que se llevaron a cabo para la elección del 23 de octubre pasado”, dijeron los dirigentes marplatenses.
El Radicalismo históricamente es la ideología nacional, comprometida con la gente, de gobierno y de poder, que ha sido, es y debe seguir siendo resguardo institucional del país, de los derechos ciudadanos y constructores del bienestar de todos los habitantes.
La UCR hoy, como partido político, se debate internamente por la fiebre de algunos dirigentes que se empeñan en anquilosar sus estructuras para mantener su cuota parte de poder, única forma de permanecer cuando no se es genuino representante ni de los afiliados, ni de la ciudadanía, sostenidos únicamente en fracasadas ingenierías electorales que, si no revertimos entre todos, pone en serio riesgo la estructura partidaria.
El verdadero debate que se debe dar, el político real, no se está dando. En todos, y en cada Comité a lo largo y a lo ancho del país debe debatirse nuevas propuestas para mejorarle la vida a la gente, a todos nosotros, pero también, cómo vamos a implementar nuevos canales de participación real para los afiliados, formar ideológicamente, estimular y comprometer la militancia basada en nuestros históricos valores, en nuestras raíces, para mejorar el presente y construir el futuro de la visión común.
Estamos convencidos que esa falta de debate, las candidaturas “a dedo” y el zigzagueo ideológico acuerdista, han sido definitorios para el alejamiento de grandes franjas sociales que antes veían en la UCR un opción, y el 23 de octubre y la posterior corrida cambiaria, dieron claramente su opinión.
La militancia y la dirigencia de Vanguardia Radical (VARA) y Línea Nacional Buenos Aires, (LNBA) y afiliados independientes estamos convencidos que es necesaria una profunda autocrítica partidaria de la política de alianzas y los procesos internos que se llevaron a cabo para la elección del 23 de octubre pasado. No como un trámite más, sino que enriquezca y provoque los cambios de conductas necesarias para la transformación y recuperación de nuestra identidad partidaria.
La UCR de hoy ha roto los vínculos con sectores de la sociedad que históricamente se identificaban con nuestras propuestas y nuestra visión de la política y la sociedad. Esta ruptura se plasma por la pérdida de “identidad” tradicional del partido, llevando a otros actores a apropiarse de nuestro discurso, con la consecuencia directa de la perdida de representación electoral por parte de la UCR.
Mientras el oficialismo partidario de la Provincia de Buenos Aires propicia hoy su propia continuidad espúrea sin ningún tipo de legitimidad ni acompañamiento, pretendiendo mantener el “statu quo”, negándose, que sus desacertadas decisiones han ido profundizando el alejamiento de la sociedad, la pérdida de identidad partidaria sobre valores históricos que representábamos, ocasionando la fuga de dirigentes y militantes, profundiza día a día la pérdida de acompañamiento social, se torna imprescindible para quienes seguimos convencidos que la UCR es un instrumento vital para la defensa de los intereses sociales y la consolidación de la república, asumir la responsabilidad de generar la renovación partidaria que la sociedad demanda.
Los radicales tenemos la responsabilidad de recuperar la UCR, de trabajar para la generar la alternancia en el gobierno mientras ejercemos el control republicano. Para ello, paso indispensable es la recuperación de nuestra identidad radical, de nuestros valores y la cohesión ideológica de sus representantes. Llevar a cabo una profunda transformación en la estructura partidaria, modernizar y abrir nuevos canales de debate y participación que en lo interno nos devuelva la confianza, establezca reglas claras de participación, forme y contenga militantes.
Finalmente declaramos que la UCR Mar del Plata – Batán siempre ha tenido vocación de poder, y a lo largo de su trayectoria, desde la recuperación de la democracia ha gobernado el Municipio por 20 años, siendo en los restantes la principal fuerza de oposición en el Concejo Deliberante.
Estamos en condiciones, e iniciamos esta nueva etapa integrando experiencia y renovación, historia y juventud, trabajo y profesión en un sector donde confluimos hombres y mujeres de distintos estamentos y líneas internas de nuestro Partido, y sectores independientes pero con convicciones que se hunden en las raíces de la UCR, para ofrecer un programa de conducción moderno, basado en lo social y en la gran preocupación del radicalismo que es y será siempre, el hombre y sus necesidades.
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