Las ceremonias se realizaron en Villa María / Estuvieron Ricardo Alfonsín y unos mil radicales de la provincia, aunque faltó Ramón Mestre / Hubo un fuerte llamado a recuperar la iniciativa política.
La actividad principal fue concentrada por la UCR y se realizó en Villa María. Único partícipe extrapartidario: Eduardo Accastello, intendente villamariense y kirchnerista.
Tal vez por eso, los radicales aprovecharon la conmemoración para imprimirle dos ejes recurrentes: contrastar el pensamiento y acción del ex gobernador de Córdoba con las actuales administraciones provincial y nacional, y llamar a la unidad partidaria para la recuperación del protagonismo de la Unión Cívica Radical en Córdoba.
A pesar de que esto último asomó en varios de los numerosos y largos discursos oídos ayer en Villa María, no fueron tan abundantes los gestos que lo respaldaran. Los principales dirigentes del radicalismo, en el mejor de los casos, cruzaron tibios saludos protocolares.
Bajo el sol villamariense se reunieron Oscar Aguad, Mario Negri, Raúl Becerra, Eduardo Angeloz, Edgardo Grosso y Miguel Abella, a los que se sumaron intendentes, concejales y legisladores de toda la provincia. La ausencia llamativa fue la de Ramón Mestre.
La conmemoración comenzó poco antes del mediodía ante la tumba del ex gobernador, con ofrendas florales a cargo de descendientes de Sabattini. Hubo otro acto frente al busto erigido en la avenida que lleva su nombre y el cierre con un mitin partidario con bombos y arroz con pollo para mil correligionarios.
En los tres actos participó el diputado nacional Ricardo Alfonsín, acaso el único saludado y aplaudido por todos. En su discurso en el almuerzo del club Rivadavia, llamó a "poner en práctica los valores de Sabattini" y recordó que para la UCR la política debe ser "la ética de lo colectivo" porque, dijo, "la política sin moral es basura".
Roberto Sessarego, presidente del comité departamental de la UCR, remarcó que durante su gobierno Sabattini rebajó salarios a funcionarios, no permitió parientes en ningún puesto y prohibió que sus familiares realizaran cualquier tipo de negocio mientras durara su gestión. "Hoy estamos en las antípodas de ese pensamiento", sostuvo.
Al Gobierno provincial le cargaron las tintas por las fallas en la política energética y la suba de la deserción escolar, en contraste con la obra de Sabattini. Para la Nación hubo reproches de unitarismo, autoritarismo y desmanejo en los recursos.
La idea fija
En los discursos radicales se enfatizó el año y medio que le queda a la UCR para ser alternativa provincial y nacional. Muchos dijeron que la UCR es "la única que puede sacar al país del marasmo".





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