Los radicales piden que la Presidenta acepte debatir

“La Presidenta debería debatir, no tiene coronita”, lanzó Angel Rozas
Tal vez como parte de los intentos por emerger como el principal candidato de la oposición, Ricardo Alfonsín y sus hombres primerearon en desafiar a Cristina Kirchner a un debate previo a las elecciones de octubre . “Me gustaría discutir, en un debate respetuoso y elevado, acerca de cómo vamos a resolver hacia adelante los problemas que todavía no hemos resuelto, a pesar de que hemos crecido de manera extraordinaria”, aseguró el candidato radical. A su vez, referentes del partido aprovecharon la reasunción de Ernesto Sanz como titular del Comité Nacional para amplificar el pedido.

“La Presidenta debería debatir, no tiene coronita”, lanzó Angel Rozas .

“Me gustaría, no un debate por el debate sino para que la sociedad pueda escuchar las opiniones de uno y del otro”, argumentó Alfonsín en declaraciones radiales. “ Ha tenido la suerte en los últimos años de no verse en la obligación de someterse a la réplica , al contraargumento, a la repregunta”, agregó. No fue casual la referencia a “las opiniones de uno y del otro”: parte de su equipo de campaña estimaba que un debate resultaría conveniente únicamente entre la Presidenta y Alfonsín, aunque descontaban que eso no sería aceptado por el kirchnerismo. “Carrió, por ejemplo, atacaría más a Ricardo que a Cristina”, razonaban. De cualquier modo, el desafío quedó planteado, en principio, no para la previa al 14 de agosto sino a las elecciones de octubre: aunque en la práctica se desvirtuaron, las primarias estaban pensadas para dirimir los candidatos de cada partido. “Lógicamente, la Presidenta tendría que debatir. El hecho de que sea candidata ya la pone en situación de expresar sus ideas, sus proyectos de cara a la sociedad. No sé si lo hará, dependerá de la estrategia, pero lo normal en el trámite de una campaña electoral es que haya debate”, se sumó el senador Gerardo Morales. En 2007 Cristina le llevaba una clara ventaja a Elisa Carrió y a Roberto Lavagna, y no hubo debate.

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