Alberto Rotman criticó las políticas oficialistas sobre la producción de medicamentos. Dijo que se olvidaron de los humildes. Edgardo Jakimchuk le salió al cruce. Sostuvo que la UCR no hizo "ni una pastilla para el dolor de cabeza"
Ahora, los actores son otros, pero los bandos se siguen repitiendo. Quien lanzó la primera piedra fue el dirigente radical, Alberto Rotman, al referirse a la producción pública de medicamentos en Entre Ríos. Al respecto, había manifestado que "la fabricación de medicamentos es una intervención necesaria del Estado, así lo entienden muchas administraciones provinciales, que con sus fábricas en plena producción y expansión proveen de medicamentos a miles y miles de personas, que no podrían acceder a ellos ni curarse de otra manera. Aquí en Entre Ríos se dejó pasar esa oportunidad, es una deuda pendiente, es una oportunidad vigente para dejar de declamar la Justicia Social y hacerla realidad. Alguna vez tendremos que aprender a gestionar políticas públicas que trasciendan a los partidos políticos".
Asimismo, en declaraciones enviadas a INFORME DIGITAL, señaló que "hoy la mayoría de los laboratorios estatales de las diferentes provincias están en expansión, incrementando y perfeccionando su producción. Así en Santa Fe la producción de antibióticos inyectables cubre el 94 % del sistema de Atención Primaria de esa provincia, ahorrando de esta forma 14 millones de pesos anuales. El laboratorio estatal de Rio Negro (PROZOME) aumento el 20% su producción de antibióticos". Y, a partir de diferentes estadísticas, comentó que "el ahorro será de alrededor de 750 mil pesos anuales".
Por ello, Rotman consideró que "mientras la mayoría de las provincias desarrollan laboratorios estatales de producción de medicamentos y otras perfeccionan las que tienen funcionando, nuestra provincia, en ese tema, va de contramano con el resto del país, debido a que en aquel momento primó la mezquindad política y la falta de conocimiento de la verdadera justicia social".
En esa línea, aseveró que "entre los años 2002 y 2003 en algunos hospitales de Entre Ríos, se elaboraban diversos medicamentos genéricos con excelente control de calidad, el fin era proveer de ellos a los hospitales y Centros de salud. El costo de estos medicamentos resultaba ser de 4 a 5 veces menor que el más económico de plaza. Hoy ninguna de estos pequeños laboratorios están funcionando".
Ante esto, el radical asestó: "El gobierno justicialista de Entre Ríos, que se expresa con insistencia representantes de los humildes, en aquel momento, se olvidó de ellos. Es verdad que 'donde existe una necesidad, nace un derecho' pero, no solo hay que citar a Eva Perón, se deben generar políticas públicas que aseguren los derechos de los que menos tienen".
El contragolpe
Ante los dichos de Rotman, el elegido para contestarle fue el diputado provincial, Edgardo Jakimchuk, que expresó "actualmente trabajan más de 200 laboratorios en el país. A esta realidad se llegó gracias a la política de medicamentos del Gobierno Nacional desde el Ministerio de Salud en la Gestión de Gines González García, que a partir de la ley del medicamento genérico, permitió abrir paso a la competencia generándose, una sustancial baja en los precios nunca observada antes". Y agregó que "esta política continuada y profundizada hasta la fecha, logró además que los precios del mercado público y privado argentino sean de los más bajos a nivel mundial, lográndose estándares de calidad reconocidos mundialmente".
De igual modo, el legislador oficialista comentó que "la fabricación de medicamentos que encararon algunas provincias argentinas, obedece a la inexistencia de establecimientos productores privados de relevancia en tales jurisdicciones. En cambio en Entre Ríos, varias empresas farmacéuticas vienen produciendo desde hace décadas y exportando en su conjunto a más de 70 países". A su vez, retruco que "el gobierno provincial en lugar de ir a contramano -como pretende decir el dirigente radical-, en realidad fue más allá y redobló la apuesta"
En tal sentido, Jakimchuk dio algunos ejemplos que avalan su posición, indicando que "hasta el 2011 desarrolló un Programa de Promoción Comercial de Productos Farmacéuticos y Biotecnológicos en acuerdo con los distintos actores de la cadena productiva, que permitió durante cuatro años aumentar sensiblemente la exportación a países de Latinoamérica, de Asia, África, y Europa".
También, remarcó que "la actividad coordinada permitió aumentar la participación entrerriana en los planes de compra de organismos multilaterales, tales como ONU, OEA y PNUD. Esta enorme actividad silenciosa pero sumamente efectiva, permitió incrementar los niveles de ocupación de mano de obra sumamente calificada tanto en la producción como en la investigación". Y respecto a la producción estatal, el diputado subrayó que "como lo sostiene la doctrina justicialista, el papel del estado es subsidiario en tanto y en cuanto no existan actores no estatales que puedan ejercer la actividad en las condiciones que se necesitan. El gobierno provincial sería (a mi entender) totalmente irresponsable, comprometiendo al erario público si pretendiera levantar un laboratorio exclusivamente estatal, cuando es factible conseguir los productos a precios razonables en el mercado".
Por otra parte, recordó que "en su momento este argumento (hace más de 10 años) se le hizo saber a Rotman, ya que resultaría absolutamente inviable un proyecto con las características propuestas, atento a que la baja de precios sostenida que provocó la ley de medicamento genérico, haría imposible el recupero de la inversión que se pretendía en tiempo razonable".
Mientras, Jakimchuk consideró que "hay que trabajar en el acceso igualitario: un pobre, enfermo de cáncer o de sida es muy probable que muera antes que uno rico, ya que dichos tratamientos cuestan millares de pesos". Y disparó: "Es ahí en donde el estado no debe mirar para el otro lado, como sí hizo el ex gobierno radical empecinado en querer mostrar que podía hacer medicamentos y que nunca hizo una sola pastilla, ni para el dolor de cabeza".
En tanto, argumento que "el supuesto laboratorio Infader sólo fue un Decreto, nunca tuvo capital, hubo un compromiso de aportes del Estado que Sergio Montiel nunca realizó, nunca tuvo bienes, nunca tuvo una planta, ni un depósito, nunca tuvo personal, nunca tuvo materia prima, mucho menos personal capacitado: Solo en la imaginación".
Por último, machacó: "Lo que sí el proyecto generó fue una compra hecha a tan sólo 15 días antes de retirarse del gobierno, de supuestos elementos que aun hoy son de paradero desconocido. Debido a ello, hay ex funcionarios radicales investigados y procesados por malversación y desvío de caudales públicos".




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