El proyecto más importante para Paco Pérez se comenzó a discutir en dos comisiones de la Cámara Alta. Hubo algunos cruces por el contenido del proyecto y la reelección.
Dos comisiones (LAC y Reforma del Estado) comenzaron a debatir el proyecto de modificación de 80 artículos. En torno a la mesa se sentó un puñado de legisladores de las distintas fuerzas, entre ellos el radical Juan Carlos Jaliff, quien con cara de desgano participó de la charla y se paró antes de que terminara el encuentro.
"Vamos a asistir a estas reuniones por una cuestión de respeto, pero ya hicimos un congreso y tomamos la decisión en contra de la reforma", expresó el vocero radical.
En tanto, Carlos Aguinaga, del PD, señaló que su partido "hoy votaría en contra" si la reforma fuera al recinto, a pesar de que los demócratas no han fijado postura a nivel institucional, tal como los radicales.
Aguinaga expresó que el PD sólo avalaría una reforma parcial de apenas diez puntos, no general como la que se discute, y que excluya expresamente la reelección del gobernador.
Esta intervención dio pie para que el peronismo sondee un improbable respaldo de los demócratas. "Todo está sujeto al consenso, queremos ver los puntos que ustedes quieren sacar", atacó Fernando Simón, del justicialismo.
Picotones. El resto de los referentes del PJ presentes en la reunión también manifestaron que quieren hacer viable la reforma constitucional y tratar de obtener el apoyo opositor. "Ese es nuestro anhelo", señaló Leonardo Giacomelli", quien preside la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales.
Pero los picotazos del primero y breve encuentro de comisión demostraron que esto es poco probable. Jaliff y Simón se cruzaron por la reelección de los intendentes y el justicialista apuró también al PD a que defina qué reelección le molesta, si la del gobernador y el vice o la de "los 313 cargos que tienen reelección indefinida".
El que más hizo para calentar la fría bienvenida legislativa al proyecto más importante para Francisco Pérez fue el representante del PRO, Gustavo Cairo, quien dijo que la reforma oficialista tiene "cucos", como el voto a los 16 años y los decretos de necesidad y urgencia; y se expresó en contra de todo tipo de reelecciones, a pesar de que cree imposible pasar "del feudalismo a la república".
Entre risas, Gallardo saltó en defensa de los intendentes del PJ presuntamente agraviados y algún oficialista incluso señaló que Mauricio Macri (jefe del PRO) ya se reeligió en su cargo de jefe de gobierno porteño. Pero la llama de la polémica se agotó rápido: no era la idea de agotar la discusión en este encuentro, apenas el primero de una serie de deliberaciones que seguirán el lunes que viene en el salón de actos del edificio de comisiones del Senado.
La ambigüedad demócrata. Cierta ambigüedad en el PD quedó al desnudo en la reunión. Aguinaga dijo a los periodistas por un lado que apoyaría una reforma parcial, aunque, por el otro, marcó la necesidad de que el radicalismo confirme que no dará ningún voto al proyecto oficialista.
"Nos hacen falta 10 de los 13 votos del radicalismo en contra de la reforma, por eso pedimos un compromiso por escrito", dijo Aguinaga, en referencia las divisiones existentes en su socio opositor.
Pero por otra parte, el senador no supo precisar cuándo su partido se expedirá de manera concluyente sobre la reforma de Pérez, que ya ha tenido algún tratamiento en el comité del PD.


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