El radar contra el narcotráfico y contrabando ya funciona

Dentro del programa de actividades oficiales encabezadas por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner desde Villa Ángela, estuvo en Resistencia la ministra de Defensa de la Nación, Nilda Garré, quien habilitó formalmente el funcionamiento del radar militar de tres dimensiones AN/FPS 113 AN/FPS 90 donado por España.
La funcionaria llegó acompañada del brigadier general Normando Costantino, jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Argentina, y fue recibida por el comodoro Jorge Barrionuevo, a cargo del Centro de Vigilancia Aeroespacial Resistencia, desde donde opera el flamante elemento de detección.

El avión que trasladó a Garré aterrizó pasadas las 17:30 en el Aeropuerto Internacional Resistencia, y desde la pista se dirigió directamente hasta el móvil televisivo dispuesto para participar de una videoconferencia que encabezó la presidenta en Villa Ángela y en la cual también intervino el ministro de Salud, Juan Manzur, desde Castelli. Posteriormente la titular de Defensa se trasladó hasta el playón del Centro de Vigilancia donde se realizó la ceremonia protocolar, de la cual participaron además los ministros provinciales de Infraestructura y de Gobierno, Omar Judis y Juan Manuel Pedrini respectivamente. Luego la comitiva subió hasta el nivel superior donde funciona la sala de control y monitoreo, en la cual Garré fue puesta al tanto de las características técnicas y operacionales del radar.

Red nacional de radares

El radar denominado AN/FPS 113 AN/FPS 90 fue donado por el Ejército del Aire de España, siendo el mismo el primer radar militar que se monta en el país desde la década del ’70. El dispositivo tiene una cobertura de 360 grados y un alcance de 400 kilómetros de radio, lo que abarcaría entre otros puntos todo el norte de Santa Fe y gran parte del Impenetrable chaqueño, zona considerada clave en cuanto al paso de vuelos irregulares.

En conferencia de prensa, la ministra Garré expresó su satisfacción por la habilitación formal del funcionamiento del radar, explicando que forma parte de una red de control aeroespacial con base en Merlo y que prevé la comunicación inmediata entre autoridades federales y provinciales a fin de trabajar de manera conjunta y asegurar el cumplimiento de la misión de custodia.

Señaló la funcionaria que el radar habilitado en Resistencia “es parte de un proyecto que en su primera etapa consistió en el desarrollo y fabricación de 11 radares civiles por parte del Invap. La segunda etapa es la instalación de los radares militares en Resistencia y Posadas, y además la fabricación de radares militares propios también por parte del Invap, cuyo primer prototipo estaría listo para fin de este año, y entraría en funcionamiento en 2011”, aseguró.

Sin ley de derribo

Consultada al respecto de las probabilidades de que Argentina sancione una ley de derribo de vuelos irregulares, la ministra Nilda Garré fue concluyente: “No puede haber ley de derribo en nuestro país porque una ley de esas características es lo mismo que condenar a muerte a alguien sin juicio previo”, remarcó.

Garré dijo además que muchos vuelos detectados como irregulares muchas veces “responden a errores administrativos”, por lo que una acción drástica como la que supone una ley de derribo “sería un error irreversible”.

Procedimiento ante vuelos sospechosos

Ante una consulta de NORTE, el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Constantino, explicó el procedimiento de acción ante la detección de vuelos sospechosos. En este sentido señaló que es inmediata la comunicación con la base central en Merlo desde donde se notifica a la Secretaría de Seguridad Interior y respectivamente a las fuerzas federales o provinciales, según requiera la jurisdicción. Se trata de un circuito “en tiempo real, inmediato”, aseguró el militar.

Asimismo, dependiendo de las características que presente el vuelo, se puede ordenar que los aviones patrulla de los que la Fuerza Aérea dispone en la zona alcancen a la aeronave y la acompañen en parte de su vuelo pero bajo las normas del protocolo internacional que prevé “la realización de señales visuales y comunicacionales” ordenándole que aterrice en el área habilitada más próxima. “Si el avión desciende en un aeródromo o en un área de jurisdicción federal, se interviene directamente, pero si baja en una ruta o en un campo provincial, se debe dar aviso a la policía”, indicó Constantino, quien concluyó que “el éxito está dado en la coordinación entre todas las fuerzas”.

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