El alto nivel de consumo de agua potable que registra la ciudad de Paraná obliga a repensar las estimaciones sobre la vida útil de la nueva planta potabilizadora, según alertaron desde Obras Sanitarias.
En la ciudad de Paraná el consumo promedio de agua potable por día y por habitante es entre 500 y 600 litros, llegando incluso a picos de 720 litros diarios per cápita como sucedió el 28 de febrero pasado.
Estos valores distan significativamente de los estándares normales de consumo que fija la Organización Mundial de la Salud, con 250 litros por día y por persona.
“A este ritmo de consumo la proyección de uso realizada sobre la nueva planta potabilizadora se reduce a la mitad”, advirtió el subsecretario de Saneamiento municipal, Juan José Moreno.
“Si bien la provisión de agua que tenemos entre la nueva planta y la antigua ubicada en avenida Ramírez alcanza holgadamente para abastecer a toda la ciudad, notamos que es muy alto el nivel de consumo”, remarcó.
Los técnicos que tuvieron a su cargo la construcción de la nueva planta potabilizadora de agua, la proyectaron sobre los parámetros de consumo de la OMS. Se estableció una curva de crecimiento de población y que la obra tendría un funcionamiento sin grandes inconvenientes hasta el año 2027, con trabajos de mantenimiento, anticipó Moreno en diálogo con EL DIARIO.
MICROMEDICIONES. Moreno hizo hincapié en las campañas de concientización que se vienen llevando adelante, fundamentalmente en las escuelas, para lograr un uso racional del agua. No obstante, el funcionario considera clave la implementación de los medidores domiciliarios que, según indicó, logran reducir hasta un 30% el consumo. “Las micromediciones son importantes porque el agua potable es un recurso que requiere de un proceso muy costoso que es solventado entre todos, y en la medida en que no la cuidamos se volverá más oneroso”, consideró.
En nuestra ciudad existen alrededor de 88.000 cuentas, de las cuales 8.000 tienen servicio medido. Instalar un medidor, según Moreno, cuesta unos 250 dólares cada uno. Sobre los motivos por los que la gestión municipal no pudo avanzar en la implementación, e explicó que en los últimos tres años la prioridad fue garantizar la provisión de agua potable dulce a toda la ciudad.
AL MARGEN
En el presupuesto 2012 que elevó el intendente José Carlos Halle al Concejo Deliberante se contempla una partida para iniciar el recambio de las cañerías obsoletas, fundamentalmente, en el microcentro de Paraná.
Paola Ponroy

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