Quitilipi brinda solidaridad a familia con tres discapacitados

QUITILIPI (Agencia) --Una familia humilde con ocho hijos, tres de ellos discapacitados, está recibiendo apoyo solidario de la Cámara de Comercio y de una kinesióloga privada, que informaron las tareas realizadas, las solicitudes en trámite y la necesidad de mayor cobertura de Salud Pública y otros entes oficiales.
La familia reside en la intersección de calles Corrientes y Luis Cayré y su jefa es Elena Vargas, viuda y dedicada por entero a la atención de sus hijos.

El caso tuvo relevancia en oportunidad de una visita efectuada por los dirigentes empresariales Gerardo Roca y Sergio Kochowiec, junto con la profesional Angélica Allende, quienes apreciaron los trabajos de refacción efectuados en uno de los dormitorios, donde se colocaron pisos de cerámica, machimbre, cisterna, motor elevador de agua, revoques y pintura. Además se reacondicionó el baño con instalación de un calefón y se aportaron tres colchones y otros elementos, acción liderada por la cámara, con donaciones del comercio local.

Por su parte la kinesióloga Allende recordó que como profesora conoce a los jóvenes discapacitados desde que eran niños y asistían a la Escuela Especial 17. “Ahora ya no pueden concurrir pero necesitan atención domiciliaria médica, estudios bioquímicos especiales y kinesiología permanente, ya que padecen neuropatía progresiva muy grave”, destacó. Respecto de los trabajos futuros, la profesora indicó que están gestionadas tres sillas especiales a una ONG de Santa Fe y que la escuela especial elevó el pedido de una maestra domiciliaria. Finalmente, agradeció a médicos y a una bioquímica del medio por su atención gratuita.

Por su parte, los dirigentes de la cámara indicaron que continuarían con la asistencia posible pero señalaron que “sería conveniente que también lo hiciera el municipio y otros organismos oficiales”.

Hace algunos años esta familia recibió las primeras atenciones de la docente Tita Navarrete, quien se ocupó de obtener sillas de ruedas, alimentos, ropas y la asistencia de los niños a la escuela especial. Quedó también registrada en las páginas de NORTE la fiestita de 15 años de una de las niñas discapacitadas. El estado de salud de los tres jóvenes fue empeorando. Hoy permanecen postrados y es obviamente necesario continuar en forma permanente sus cuidados.

Comentá la nota