Dijo que al finalizar su gobierno sólo quedarán "algunos lugares en vías de urbanización". Defendió la decisión de enterrar el anfiteatro y aseguró estar cumpliendo las promesas de campaña.
Neuquén > Al realizar un balance de sus primeros seis meses de gestión al frente de la Municipalidad de Neuquén, el intendente Horacio Quiroga aseguró que “la ciudad ya cambió” y que eso es percibido por los vecinos. Indicó que logró bajar la deuda que tenía la comuna y anunció que con los recursos provenientes de la emisión de bonos, más el aporte de otros fondos -entre ellos, los eternos aportes extraordinarios de las prórrogas petroleras-, dejará al fin de su mandato la totalidad de las calles de Neuquén asfaltadas.
Además, ratificó su intención de ir por la gobernación de la provincia en 2015, indicó que su partido presentará candidatos en las elecciones del año que viene -donde Marcelo Inaudi aspirará a una banca en el Senado de la Nación- y negó un acercamiento a las filas del PRO que conduce Mauricio Macri.
¿Cómo analiza estos seis primeros meses de gestión?
Que cada día hay mayor presencia del gobierno municipal, la ciudad cambió y el vecino lo percibe, hay un gobierno motivado, podemos equivocarnos pero no hay ausencia sino acciones de carácter permanente con muchos aciertos.
¿Cuáles serían esos aciertos?
Estamos cumpliendo con el plan de gobierno que nos habíamos fijado, haciendo asfalto en cinco o seis barrios de la ciudad, reconvirtiendo los espacios públicos, despejando la vía pública. A los 20 días de gobernar licitamos la primera obra de asfalto. Ejercimos nuestras facultades desde el primer día.
Heredamos una deuda de $114 millones. La hemos comenzado a reducir y estamos en $80 millones.
Con los recursos de los bonos, más los de la 2615 (ley de prórroga del los contratos petroleros) y fondos propios vamos a dejar la ciudad totalmente asfaltada, sólo nos quedarán algunos lugares en vías de urbanización.
Vamos a diseñar la ciudad del millón de habitantes. Neuquén no tiene una sola avenida de 20 metros que se necesita para evacuar el tránsito, queremos hacer esas avenidas en la traza donde hoy hay barda pura.
¿Y los errores?
No podría hablar de errores, más que eso diría que vivimos en un estado de ansiedad, queremos hacer las cosas lo más rápido posible.
Visto lo que pasó, ¿no fue un error haber enterrado el anfiteatro?
Esto ya no se merece ningún comentario hasta que no exista algo concreto para comunicar a los vecinos. El concepto es la reconversión del espacio público, que es lo que estamos haciendo. Puede ser que acá, donde hay una presunción en esta sociedad de la desconfianza, yo entendía que tenía algún crédito. Me acuerdo que cuando quise abrir las calles del Parque Central se levantaron muchas voces en contra y ¿qué hubiese sido de Neuquén sin la reapertura de esas calles? Cuando quise sacar la terminal había muchos que la consideraban un monumento prehistórico, ni siquiera histórico, y también se alzaron voces del descontento.
¿Pero qué va a pasar? porque lo concreto es que fue destapado.
Nosotros tenemos un cronograma de acciones con obras, que contemplaba la reconversión de ese espacio para que se lo dote de seguridad, iluminación, mobiliario, equipamiento. Y como un grupo de ciudadanos decidió tomar ese lugar, por razones de seguridad no continuamos ahí. Nosotros seguimos con el cronograma de obra y cuando le toque el turno a ese lugar se actuará en consecuencia. Mientras tanto, el gobierno está dialogando con gente que ha manifestado sus inquietudes, obviamente con la idea de reconvertir el espacio público.
¿Puede haber alguna modificación al proyecto original, como readecuar ese lugar y no taparlo?
Los detalles lo tienen los ingenieros y arquitectos, la decisión política es que vamos a tener un gran espacio para la cultura, que será el gran escenario de Neuquén al que queremos llevar la fiesta de la ciudad, en donde están las columnas de estilo romano. Esto estaba previsto, todo lo que encaramos es para hacer algo mejor que lo que había. Queremos transformar el Parque Central en algo tan lindo como lo que ya hicimos en varios sectores. La búsqueda es el mejoramiento de calidad de vida de los ciudadanos, que puedan disponer de espacios públicos despejados, con buena iluminación, parquización, seguridad y pulcritud.
¿Qué va a suceder con la feria?
Bien organizada puede hasta ser un atractivo turístico, por eso estamos pensando en hacer una gran feria de Neuquén sobre Avenida del Trabajador en el barrio Unión de Mayo, con buena infraestructura. El problema de las ferias es que convierten a Neuquén en una suerte de campamento permanente.
¿Eso quiere decir que la feria saldrá del Parque Central?
Con el correr del tiempo. De todas maneras hemos corregido bastante lo que se venía haciendo. Hoy la feria es distinta, se les ha exigido que no se ocupen las veredas, que se deje limpio. Antes lo limpiaba la Municipalidad y eso se terminó. Hoy cuando termina la feria queda todo limpio. Pero la idea es que Neuquén tenga una gran feria, con una buena actividad comercial y lícita. Queremos una feria organizada y para el disfrute.
¿Qué va a hacer con los basureros clandestinos que se forman en la ciudad?
Hay que entusiasmarse con nuevas consignas, yo dije que íbamos a convertir un pueblo grande en ciudad y lo hicimos, lo mismo con la puesta en valor con cosas que generen atractivos como el Paseo de la Costa, la Plaza de las Banderas o el museo de Bellas Artes. Ahora queremos levantar la consigna para que Neuquén se convierta en la ciudad más limpia de la Patagonia. Para eso tenemos que ser limpios y pulcros cada uno de los neuquinos. Nosotros vamos a seguir limpiando pero queremos que el tema se convierta en una cuestión de responsabilidad personal. Estamos metiendo contenedores por todos lados, estamos haciendo infracciones, por ahí tenemos que lograr más eficacia en que las multas se transformen en sentencias y que éstas se traduzcan en el cobro porque de lo contrario se pierda seriedad. Hay que terminar con la impunidad.


Comentá la nota