El gobierno capitalino decidió poner a disposición de la empresa estatal INVAP un predio de 8.000 hectáreas en la meseta, para avanzar en la posibilidad de instalar un parque eólico y generar electricidad por ese sistema.
El financiamiento para obras será buscado en forma conjunta, ante el gobierno provincial y el nacional, se anticipó.
Quiroga firmó este viernes un convenio entre el municipio y Horacio Osuna, Gerente General del INVAP Sociedad del Estado, con el fin de coordinar esfuerzos y ejecutar proyectos de sistemas de generación eléctrica basadas en la utilización de energías alternativas.
“Hace un tiempo, imaginarnos energía eólica o solar era prácticamente como leer una novela de Julio Verne hace 50 años atrás. Estamos decididos a avanzar en lo que se viene”, aseguró el jefe comunal.
Participó además, el Ingeniero Hugo Brendstrup, Gerente de Tecnología Industrial y Energía Renovable del INVAP.
Quiroga consideró que teniendo en cuenta “la crisis energética que hay en el mundo, porque los mecanismos tradicionales de generación de energía producen inconvenientes dado que se trata de recursos no renovables de origen arqueológico y generan entre otras cosas contaminación, por eso nosotros queremos pensar con sentido de futuro”.
Según el acuerdo, los proyectos podrán incluir energías renovables: estudios de recursos, factibilidad, planificación e instalación de parques eólicos y de otros aprovechamientos basados en energías limpias; y el desarrollo conjunto de otros proyectos relativos a energías no convencionales.
Osuna dijo que “el acuerdo es una satisfacción y un orgullo, que se confíe en nosotros respecto de estas tareas en las cuales la Municipalidad está comprometida”. Brendstrup enfatizó en el recurso excepcional de la región del comahue “no sólo por el viento, sino también por el sistema de transporte, es una zona muy apta para grandes parques eólicos. Venimos midiendo recursos en el Comahue desde la década del 80, y el potencial es enorme”, dijo.
El convenio incluye la creación de un comité coordinador, integrado por un representante por cada una de las partes firmantes, que impulsará y supervisará las actividades.
La vigencia del convenio es de dos años.

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