Por quinto año consecutivo, el Concejo Deliberante desaprobó anoche la rendición de cuentas de 2011

Por mayoría de votos del Frente para la Victoria, de Unión Pro y del concejal Juan Sáenz de la UCR, rechazaron la rendición de cuentas del ejercicio que finalizó el 31 de diciembre de 2011. Desde 2007, en forma consecutiva, el deliberativo desaprueba lo ejecutado por el ex intendente Omar Duclós.
Entre otros argumentos, el hoy oficialismo, acompañado por una parte de la oposición, remarcaron que el endeudamiento de la comuna se debió a “claros fines electoralistas” y que no hubo obras estratégicas que redunden en beneficio de la comunidad.

En sesión especial, el Concejo Deliberante desaprobó anoche la rendición de cuentas del ejercicio finalizado el 31 de diciembre de 2011, de la gestión del ex intendente Omar Duclós. Fue por mayoría de votos del bloque del Frente para la Victoria, de Unión Pro y del concejal Juan Sáenz de la Unión Cívica Radical. Por su parte, el Frente Amplio Progresista en pleno y la edil Andrea Marina (de la UCR) votaron por la aprobación de la rendición.

El despacho aprobado

Básicamente, para exponerlo en términos sencillos, la rendición de cuentas analiza cómo se utilizó el dinero presupuestado en 2011.

Para esto, hubo dos despachos de la comisión de Presupuesto y Hacienda. Uno fue en mayoría -firmado por los concejales Pablo Puppio, Luis Conti y Carlos Bevacqua del FpV, y por Agustín Carús de Unión Pro- y el otro minoría -firmado por Claudio Molina del FAP-.

El despacho en mayoría fue el que finalmente se aprobó por 12 votos contra 6. En él se desaprueban los Estados Contables y la Rendición de Cuentas del ejercicio que terminó el 31 de diciembre del año pasado, que contó con un presupuesto de 166.224.017,25 pesos.

Los concejales de la comisión hicieron especial hincapié en el pasivo que el cierre del ejercicio dejó: 35.292.515,98 pesos, compuesto por una deuda consolidada de 5.566.419,84 pesos; una deuda flotante de 27.325.290,30 y a cuenta de terceros 2.400.805,84 pesos.

Según exponen en el despacho, gran parte de ese déficit fue como consecuencia de “las urgencias electorales de la gestión del ex intendente Omar Duclós”.

A su vez, advierten sobre el incumplimiento del Programa de Gobierno expresado en el presupuesto 2011.

Estos, consideraron, son motivos suficientes para desaprobar la rendición de cuentas de la gestión Duclós.

El despacho en minoría

Por su parte, el despacho firmado por el concejal Claudio Molina, que aprobaba la rendición del ex intendente, también reconoce una deuda flotante de 27.325.290,30 pesos, aunque expresa que el saldo en caja para afrontar esa deuda es de 8.837.886,07 y la deuda consolidada de 5.566.418,84 pesos.

Asegura que el déficit municipal acumulado es de 20.601.993,03 pesos, lo que representa el 13 por ciento del presupuesto, “lo que claramente desacredita la supuesta caótica situación económica financiera al 31 de diciembre de 2011 esgrimida por el hoy oficialismo”, dice textualmente.

En defensa de la rendición, también sostiene que la administración mantuvo un nivel de actividad “sostenible”.

“Mega festival de inauguraciones”

A la hora de fundamentar el despacho, el concejal del FpV Pablo Puppio mencionó que la deuda flotante -la que se debe pagar en el corto plazo- dejada por la administración Duclós “no fue ni de 15.000.000 ni de 20.000.000, sino de más de 27.000.000 de pesos”, incrementándose así en 9.525.470,66 respecto de 2010.

Asimismo, marcó que desde el 14 de agosto y hasta mediados de octubre “hubo un mega festival de inauguraciones” llevado adelante por el ex intendente, muchas de las cuales quedaron en realidad inconclusas.

“Duclós dejó un marcado déficit que excede lo financiero”, apuntó, para agregar que en 12 años “no dio respuesta a los vecinos, perjudicándolos”, ya que no se vieron obras que redundaran en la comunidad.

Habló además de una planta de trabajadores sobredimensionada y mal paga y que se perdieron oportunidades de crecimiento.

“Es falaz hablar de deuda flotante”

Claudio Molina, por su parte, sostuvo al comienzo de su intervención que casi el 70 por ciento de los municipios de la provincia tienen déficit, y marcó a su vez el manejo centralizado de los fondos que hace el gobierno nacional.

Se remontó a cómo el ex intendente Duclós recibió el municipio en 1999, de la crisis de 2001 y 2002, y de la “relegitimación” de la gestión en 2007.

“Es falaz hablar de deuda flotante. Hay que hablar del déficit acumulado. Nosotros iniciamos un proceso de desendeudamiento”, dijo, asegurando que en 1999 la deuda de la gestión Barberena alcanzaba el 70 por ciento del presupuesto, mientras que ahora es del 16 por ciento.

Luego, a lo largo de la sesión, Molina tuvo una segunda intervención en la que por espacio de exactamente 28 minutos leyó lo realizado por la administración Duclós.

“Año electoral”

Cuando Agustín Carús tomó la palabra, apuntó directamente hacia Molina. “No se puede ser juez y parte”, le dijo, haciendo alusión a los diferentes cargos que tuvo como funcionario en la anterior gestión. “Quisiera alguien más objetivo para el análisis” y le marcó que su fundamentación había sido una “ferviente y pasional defensa a su intendente”.

Su intervención fue extensa y, al hacer referencia a la parte técnica de la rendición, se detuvo en números y números. Si bien explicó que la deuda consolidada de 2011 es más baja que la de 2010, la flotante se incrementó en un 54 por ciento, lo que aseguró deja al municipio actual “asfixiado en los primeros meses”, ya que es la que se debe pagar en el corto plazo.

Yendo al plano político, subrayó que “las elecciones llevaron adelante la necesidad de abrir un frente de obra para demostrar un municipio en movimiento”.

En este sentido, habló de “gastos desmesurados” y aseguró que “hubo desfasaje porque fue un año electoral”.

Luego, marcó las distintas obras que no se realizaron y al finalizar su participación hizo un pedido al intendente Inza: “Más allá del endeudamiento, le pido que honre la deuda con los proveedores porque no tienen nada que ver con el gasto desmesurado. También que no se los discrimine si son de antes de diciembre de 2011 o después”.

“Cómo está endeudada la comuna”

También intervino el concejal Carlos Caputo, quien indicó que “si hablamos de lo incumplido, estaríamos toda la noche”.

El edil advirtió que hay que es preciso prestar atención no en cuánto, sino en cómo está endeudada la comuna. “Es lógico que los municipios se endeuden, pero siempre y cuando se refleje en la ciudad y sea beneficioso para los vecinos”, apuntó.

“Modelo de gestión deficitario”

A su vez, Juan Sáenz de la UCR marcó que lo que se debe analizar al estudiar la rendición de cuentas es el grado de cumplimiento del presupuesto, ya que éste es la herramienta fundamental con que cuenta una gestión.

Al fundamentar su postura de rechazo a la aprobación, hizo hincapié en que todo se basa en “un modelo de gestión deficitario”, advertido por él hace ya algunos años.

“La cuestión política está cargada de subjetividad”, señaló en referencia al análisis que cada uno hizo de la ejecución de los recursos. La cuestión es, para el concejal, “si se justifica el endeudamiento. Para mí no, porque no hubo obras estratégicas” en el Partido de Azul.

Habló también de la disidencia con su compañera de bancada, Andrea Marina, quien votó por aprobar la rendición. “Tenemos diferente visión en este sentido”, dijo.

“Municipio inviable”

Luis Conti se sumó a la fundamentación del despacho que firmó, aunque lo primero que dijo fue “llamativamente no ha estado el canal local”, siguiendo al pié de la letra la postura kirchnerista hacia algunos medios de comunicación y que nada tenía que ver con el tratamiento que los ocupaba anoche.

Ya en lo que hace específicamente a la rendición, coincidió con los otros concejales en que hubo pocas obras estratégicas para la comunidad y, al igual que Carús, hizo referencia al plan de pavimentación y al alumbrado público, sólo por mencionar algunos aspectos.

Recordó la reunión que durante la transición mantuvieron con los responsables de las cuentas municipales, en la que se les informó que la deuda era de 15.000.000 de pesos. “Si eso no es mentirle a la comunidad, entonces qué es mentir”, y no dejó de mencionar que hoy el FAP está reconociendo que la deuda es de 27.000.000.

También coincidió con Carús que en la utilización de los recursos hubo “claros fines electoralistas” y apuntó que “este municipio como lo dejó Duclós, es absolutamente inviable”.

“Restringir gastos”

La última en hablar fue Andrea Marina, quien también reconoció la disidencia en la cuestión política con su compañero de banca, Juan Sáenz.

Criticó a la actual gestión al decir que “si la situación económica es tan caótica, el sentido común dice que hay que restringir gastos”, sin embargo advirtió que la planta de funcionarios políticos se duplicó y la de personal sigue aumentando.

En lo que hace a lo técnico, la concejal sostuvo que “las obras (de la anterior gestión) se pueden ver”, como también “los gastos superfluos en ‘Gestión Inza’”.

La votación

Tras más de dos horas y media de debate, se pasó a la votación. Votaron desaprobando la rendición los concejales Alejandro Lozano, Carlos Bevacqua, Luis Conti, Pablo Puppio, Diego Colman, Rodolfo Rancez, Martín Laborda, Carlos Caputo y Cristina Croharé, del FpV; Agustín Carús y Ramiro Ortíz, de Unión Pro; y Juan Sáenz de la UCR.

Votaron aprobando, Claudio Molina, José Cordeviola, Maya Vena, Nancy Elichiri y Rubén Laddaga del FAP, y Andrea Marina de la UCR.

EL DATO

El Concejo sí aprobó anoche los Estados Contables y la Rendición de Cuentas de 2011 perteneciente al propio cuerpo y también las compensaciones, entre economías más ingresos adicionales percibidos con los excesos de partidas de libre disponibilidad por 16.836.311,61 pesos del Departamento Ejecutivo.

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