Los pasajeros tuvieron que utilizar otros medios de transporte para poder llegar a destino, como fue el caso de quienes arribaron ayer a nuestra ciudad a las 14 a La Posta, en ruta 5 y avenida Mitre, o a través de vehículos particulares o remises que debieron ir en su auxilio, culminando así una verdadera pesadilla. La tormenta que azotó durante la tarde y noche del miércoles el noroeste de la provincia de Buenos Aires, provocó, entre otros inconvenientes, grandes problemas en el servicio de los trenes y especialmente, afectó a la línea Sarmiento que parte desde Once y termina en la localidad de Bragado. La caída de árboles y escombros sobre las vías a la altura de Castelar, hizo que la formación permaneciera detenida durante todo ese tiempo, muchas de las horas, sin luz ni agua, y con la permanente incertidumbre del pasaje de no saber cuándo se reiniciaría el viaje. Según el relato de algunos de los pasajeros que arribaron a Chivilcoy en horas de la tarde ayer, en micros que dispuso la empresa de Trenes Buenos Aires para completar el viaje, la formación debió detenerse en la Estación de Castelar ya que, a raíz de la tormenta, árboles y cables de alta tensión cayeron sobre las vías. El tren no pudo continuar con su marcha y quedó hasta el día siguiente en el mismo lugar, con la mayoría del pasaje sin saber qué hacer para poder llegar a su destino, pasando largas horas sin tomar agua, ni ingerir alimentos ya que debieron pasar la noche en los vagones. Además, algunos pasajeros denunciaron que se registraron algunos robos. También, aseguraron que en las primeras horas de la mañana de ayer, la empresa informó que iba a disponer de micros para trasladarlos, que recién terminó de concretarse en horas del mediodía, sin antes producirse marchas y contramarchas que provocaron mayor tensión entre los pasajeros. Cuando llegaron los primeros colectivos, transportaron primero a las personas mayores y mujeres con niños, para luego seguir con el resto del pasaje. Por otro lado, desde la Estación Bragado, el superintendente de Ferrobaires, Oscar Rodríguez, explicó que lo sucedido fue en jurisdicción de TBA y que todo corrió bajo la responsabilidad de dicha empresa. Asimismo indicó que el problema no fue de la formación, si por cuestionas ajenas producidas por el temporal, aunque el trasbordo de los pasajeros tardó varias horas en concretarse.
'Una antena de alta tensión cayó sobre las vías'
El superintendente de Transporte de Ferrobaires con base en Bragado Oscar Rodríguez, explicó a LA RAZON que lo ocurrido tuvo lugar en jurisdicción bajo la responsabilidad de TBA (Trenes de Buenos Aires), y que según lo informado por personal de la formación, el trene tuvo que detener su marcha en Castelar porque 'unos metros más adelante había una antena de alta tensión caída sobre las vías'. Asimismo, indicó que las tareas para asistir a toda la gente que había quedado varada 'se complicaron' ya que en el tren viajaban cerca de mil personas y la empresa debía conseguir micros para transportar a todos. También, señaló que 'los dueños de las vía es Trenes de Buenos Aires (TBA)' y que el servicio de Ferrobaires 'sólo circula por ahí'. De todas formar, aseguró que 'la formación no tuvo problemas' sino que los problemas se dieron en la imposibilidad de circular por dichas vías. En relación a la continuidad del servicio que habitualmente corre entre Once y Bragado, que pasa por Chivilcoy, aclaró: 'Por este mismo motivo que, momentáneamente el tren está en Capital Federal, aunque nos sabemos si en la Estación Once o los Talleres de Caballito, y todo depende de si liberan o no la formación que está allá'. Finalmente, añadió que a Bragado llegaron tres colectivos con pasajeros, ciudad en la que algunos hicieron el trasbordo a los destinos de Lincoln y Pehuajó.
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