QUILMES: Triple crimen de Bernal: novedades

Declararon allegados a una de las víctimas y al parecer la hipótesis de una deuda que mantendría el imputado, cobró más fuerza. Además, se prevé que la Fiscalía ordene peritaciones psicológicas para el procesado por los asesinatos
La causa por el triple crimen de Bernal ha tenido novedades en las últimas horas con la declaración de allegados a una de las víctimas que hizo tomar fuerza a la hipótesis de la deuda que el imputado de los hechos mantenía con los mismos. Todos los relatos que se han venido aportando en torno a la investigación han sido similares en cuanto al dinero que Moreno les debía a Vilar, Farinola y Mouzo.

Asimismo, se prevé que desde la fiscalía interviniente se ordenaran pericias psicológicas para el procesado Juan Guillermo Moreno como así también continuar con las declaraciones testimoniales a otros de los testigos convocados.

Todo comenzó alrededor de las 11 del lunes 30 de abril en la vivienda en la que residía Guillermo Mouzo, dueño de un lavadero de ropas, junto a su esposa y su hijo discapacitado de 15 años. El hombre estaba acompañado de dos amigos, Sergio Farinola y Gabriel Vilar, cuando recibió la visita del sargento retirado Juan Guillermo Moreno, quien presuntamente le debía una importante suma de dinero y tenía vínculo con los mencionados.

Mouzo había invitado a pasar a su casa a Moreno y se encerraron a conversar a solas en una de las habitaciones de la casa mientras que los amigos de la víctima se quedaron en el living de la propiedad.

En esas circunstancias, el agresor disparó y mató al dueño de la vivienda mientras discutían, tras lo cual empezó a escapar. En ese momento ingresaba a la casa la esposa de Mouzo, a quien el homicida ayudó a entrar las bolsas del supermercado, pero casi en simultáneo aparecieron en el frente de la vivienda los dos amigos del hombre asesinado que habían escuchado el disparo y se acercaron a ver lo que había pasado.

Ante esta situación, el agresor sin mediar palabras les disparó a Farinola y a Vilar dos balazos en la cabeza y los mató delante de la mujer de Mouzo. "No sabemos si a la mujer no la mató porque se quedó sin cartuchos, si se le trabó el arma o si le perdonó la vida", dijo una fuente judicial a este medio.

Consumado el triple crimen, el agresor huyó del lugar a bordo de un Volkswagen Gol blanco. Mientras que en medio de un estado de shock, la esposa de Mouzo alcanzó a contarle a los investigadores quién había sido el agresor, que lo conocía a su esposo desde hacía un tiempo y que mantenía una importante deuda económica con él, por lo que salieron en su búsqueda que culminó con la aprehensión en Barracas.

El dinero

Asimismo, queda reflejado en los relatos que el imputado por el triple homicidio tenía inconvenientes en los últimos tiempos para devolver el dinero que le habían dado las víctimas, lo que habría sido el desencadenante de la discusión que terminó en tragedia; vale aclarar que según consta en fojas del expediente los familiares de las víctimas sabían del encuentro que iban a mantener Farinola, Vilar y Mouzo con el homicida y que estaba pautado que les entregase un monto determinado de dinero.

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