Luego de las dos semanas con paros, las tensiones entre la Asociación de Trabajadores del Estado y el Municipio quilmeño parecen empezar a ceder.
Las dos medidas de fuerza que se realizaron en el Hospital Eduardo Oller por parte de ATE -las cuales fueron rechazadas por el municipio- llevaron a un diálogo hasta el Ministerio de Trabajo de la Provincia, donde hubo un primer principio de acuerdo.
Según se pudo saber, la punta del ovillo para desenmarañar la madeja es la posibilidad de recontratar a los 6 trabajadores que habían terminado su contrato y nunca fue renovado. En este sentido, podría abrirse la puerta a que recuperen su puesto laboral, lo que daría una nueva instancia de diálogo entre las partes.
De cara a futuro, desde el gremio que conduce Selva Guillén piden que se normalice la entrega de suministros y se empiece a hablar de los pases a planta permanente de un centenar de trabajadores.
Como primera muestra "amistosa" entre las partes, se descartó que la semana próxima continúen con las medidas de protesta en el nosocomio.
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