La cooperativa El Progreso de Ezpeleta busca recuperarse de los daños que produjo el temporal del miércoles 4, cuando el viento destruyó gran parte del techo del tinglado donde funciona el enorme horno para la fabricación artesanal de cristalería fina.
El presidente del Consejo de Administración de la Cristalería, Walter Cortez, dijo que en el momento de la tormenta se encontraban trabajando en la planta de Carbonari 995 50 de los 200 operarios, pero aclaró que a pesar de las escenas de pánico que generó el fuerte viento, la voladura de las chapas de fibrocemento y el corte de luz, no hubo heridos.
Esta semana se encaró la reparación del sector dañado y si bien no se ha elaborado el cálculo de las pérdidas económicas, Cortez dio datos sobre algunos gastos que la cooperativa no había previsto: la mano de obra costará 90 mil pesos y el materia, otrosa 60 mil. Si se suma la producción perdida (unos 80 mil pesos por día, aproximadamente) se puede tomar una dimensión real sobre el golpe que sufrió la planta por el temporal.
El Progreso fue fundada como cooperativa en 1947 y es una de las pocas plantas de cristalería fina a mano que aún sigue funcionando en el país.
Produce vasos, copas, floreros y muchos otros objetos para grandes empresas y hoteles, pero recibe poco respaldo estatal, dijo Cortez. "Yo trabajo acá desde hace treinta año. Formamos artesanos del vidrio desde muy jóvenes y ofrecemos un producto único, por eso nos llama la atención que el Estado no nos de un mayor respaldo", se lamentó, pero se mostró optimista con respecto al futuro de la cooperativa.
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