El otro gran ausente en la gestión Gutiérrez es la cuadrilla de empleados municipales "pala y horquilla en mano" levantando ramas a los camiones volcadores. Ese modelo de servicio desapareció, aunque nunca se supo de alguna explicación oficial que lo justifique.
Frente al trabajo por cumplir en toda la extensión de la ciudad, y en ausencia de las cuadrillas municipales o de cooperativas del Plan Argentina Trabaja, harían falta 50 o 60 equipos de carga de menor porte más adecuados y versátiles, para el trabajo de limpieza. Que no están.
Pasados los días, el gobierno municipal mostró tres \"chipeadoras potentes\" recién compradas. Es decir, la ciudad incorporó equipo nuevo, tras la tormenta.
El ojo de un lector experto, apuntó dos asuntos a tener muy en cuenta. El primero es la lentitud de procedimientos que tienen los equipos comprados. Trituran las ramas de los árboles, reduciéndola a un material con valor como abono, pero procesando una rama por vez. Una por una, cada rama de los 2000 árboles afectados.
El otro asunto es la peligrosidad del manipuleo, para las manos de quien opera el equipo.
En fin, que se compren tres equipos, suena a poco y nada, si además se dice sin ofrecer detalles, que la tormenta le va a costar a la ciudad 10 millones de pesos, la preocupación es mayor.
Gastamos en recolección, cifras grandes. Gastamos en la tormenta otra cifra muy grande, y la ciudad está más sucia que nunca.
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