QUILMES: Largas filas por tarjeta SUBE

Tras el anuncio oficial que señaló que quien no tenga el plástico tendrá que abonar el pasaje sin subsidio, una gran cantidadde personas se volcó a las bocas de expendio de las mismas. Hubo problemas en el sistema que trajeron grandes demoras
Largas colas se pudieron ver en el día de ayer en cada uno de los puntos de expendio de la tarjeta Sube, luego de que el gobierno anunciara que desde el 10 de febrero los transportes público que no se abonen con este medio de pago asumirán el costo del subsidio. Por segundo día consecutivo esta semana, el puesto movil del Sistema Único de Boleto Electrónico se ubicó en la plaza de la estación de Quilmes. A diferencia de otras oportunidades, la cola para poder hacer el trámite y solicitar la tarjeta magnética tenía casi una cuadra y media de largo, ya que recorría a lo largo por Yrigoyen y doblaba por Alsina. Asimismo, en los diferentes puntos fijos de expendio se encontraban con largas colas, como el Correo Oca de Lavalle y Garibaldi, donde la masa de gente llegaba desde la mitad de cuadra hasta la esquina de Alem. Cabe recordar que desde el lunes pasado comenzó a circular un spot televisivo que da aviso que desde el 10 de febrero aquellas personas que paguen sus pasajes sin la tarjeta magnetica gubernamental deberá abonar el mismo sin el subsidio del estado. Aunque hasta el momento no se sabe cual será el precio para colectivos y trenes.

La palabra del Ministro

Por su parte el ministro del Interior, Florencio Randazzo, la semana pasada había afirmado que, en los próximos meses, el gobierno aspira a que la tarjeta SUBE sea el único medio de pago para pasajeros que se utilice dentro del área metropolitana. "La SUBE es una herramienta muy importante que permite articular el pago en todo el sistema de transporte metropolitano", explicó Randazzo, quien también adelantó que "seguramente será el único medio de pago exclusivo en los próximos meses". Respecto de los subsidios el Ministro dijo: "vamos a cambiar la modalidad, se va a subsidiar directamente a las personas no a empresas; por eso queremos saber quiénes lo necesitan, con la tarjeta la gente tiene que dejar sus datos personales, y sabremos quien realmente no puede pagar y quien sí". En ese sentido Randazzo consideró que "cuando uno masifica, en general se cometen injusticias; tal vez estamos subsidiando personas que no lo necesiten y el sistema es cruel con los que si lo necesitan y que son los que viven más lejos de su lugar de trabajo, lo que más utilizan los servicios de transporte publico".

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