El equipo de De Felippe le ganó al de Almeyda que, tras dos goleadas seguidas, volvió a dejar muchas dudas.
En la previa del Superclásico, todo River quería una nueva victoria para llegar embalado a recibir a Boca. Es que las goleadas anteriores le otorgaban crédito al equipo de Almeyda para volver a sumar de a tres en el Centenario.
Pero enfrente estaba Quilmes que, necesitado de un triunfo para salir del descenso, le ganó 1-0 en el Sur con mucha autoridad.
Se trató de un partido sin demasiado brillo, bastante más peleado que jugado, que tuvo un buen gol del uruguayo Cauteruccio a los 14 minutos de la segunda mitad, tras un error de Jonathan Bottinelli.
River no pudo reaccionar, chocó una y otra vez sin ideas ante la dura defensa quilmeña y los cambios no modificaron nada en los minutos finales.
Con la victoria, el Cervecero dejó atrás una racha de siete juegos sin triunfos, metió a Independiente en la zona de descenso y dejó a River lejos de la punta del Inicial, justo antes del clásico con Boca del próximo domingo, en Núñez.
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