Si bien desde el 1 de febrero, rigen ciertas condiciones para el trabajo de los carritos, siguen las reuniones para progresar en lo que será la nueva legislación
En las últimas horas, el equipo interdisciplinario de trabajo del municipio que trabaja en la nueva ordenanza contra la tracción a sangre en la ciudad volvió a reunirse con un grupo de carreros de la zona para avanzar en la letra fina de lo que será la nueva legislación de la ciudad. Vale destacar que desde el primer día de febrero, rigen ciertas condiciones para el trabajo de los carreros, ya que no pueden ingresar a la zona céntrica hasta después de las 21, a la vez que no puede haber chicos en los carros. Según se pudo saber, en estos primeros días ya se han secuestrado cuatro caballos, los cuales fueron devueltos a sus dueños. Los controles se realizan en el centro de la ciudad, en los que además se coteja la presencia de menores y maltrato en los animales. Desde el municipio manifiestan su satisfacción por los avances que se vienen teniendo en cada uno de los encuentros, en los que se busca crear una normativa que atienda las necesidades de todos los sectores involucrados. Los más optimistas hablan de una importante reducción en la cantidad de carros que circulan por el microcentro, y otros tantos que –acatando la normativa- llegan luego de las 9 de la noche. En declaraciones mediáticas, el titular de la Secretaría de Gobierno, Raúl Oviedo destacó que "uno de los puntos de coincidencia más importantes es preservar a los menores de edad. El objetivo es avanzar sobre las premisas fundamentales de los niños que deberían estar en la escuela y no manejando un carro". Asimismo, anunció que durante todo el mes estará abierta la convocatoria a todos los sectores de carreros del distrito para realizar el reempadronamiento para conocer estructuras familiares y el registro de equinos. A partir de allí se podrá trabajar de manera mancomunada para avanzar con Desarrollo Social y abordar diferentes planes de asistencia a favor de los carreros y sus familias.
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