El intendente electo de Roque Pérez, Carlos "Chinchu" Gasparini, sale de una reunión y se mete en otra. Todos los encuentros van en la misma dirección: conseguir recursos para su municipio, reforzar su estrecha relación con el Gobierno nacional y, de a poco, encauzar el vínculo con el gobernador Daniel Scioli, con el que todavía no se entrevistó después de los comicios que lo consagraron.
“Con Aníbal me une una gran amistad, yo le debo mucho a él. Siempre me recibe de la mejor manera y me da consejos”, explicó el “Chinchu” en el inicio de un día largo. Todavía le queda, según adelantó, “una reunión con el ministro Salud bonaerense, Alejandro Collia, y con el ministro del Interior, Florencio Randazzo".
“Quiero tener recursos para hacer obras maestras, para planificar un Roque Pérez a 30 años. Quiero hacer una escuela técnica, mejorar el hospital, más asfalto, más viviendas para la gente que se radica para trabajar, una terminal, un montón de cosas”, detalló.
Para llegar a la intendencia, Gasparini, quien se desempeña como concejal, le ganó a la candidata del actual jefe comunal justicialista, Hugo Oreja, quien contaba con el apoyo de Scioli (luego triunfó sobre UDESO 58 a 30%). “El apoyo a Oreja por parte de Scioli fue claro pero eso ya pasó. Ahora estamos los dos en el mismo proyecto y hay que pensar para adelante”, estimó.
Al ser consultado sobre su posicionamiento político, Gasparini no dudó: “Soy, kirhcnerista, soy cristinista, y quiero llevar el proyecto nacional y popular a Roque Pérez porque todavía no ha llegado”. En ese marco, reiteró su cercanía al dirigente quilmeño: “Aníbal es un amigo de fierro”.
Después del 23 de octubre, Scioli recibió a los “sin tierra”, los hombres del FPV que había conquistado distritos que, hasta ese momento, no estaban liderando. El “Chinchu” no fue invitado. “La relación con el Gobernador va a ser buena porque le conviene a Roque Pérez y somos parte de lo mismo”, cerró.




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