Solá: "Quiero un gobierno que sea menos soberbio"

Solá: "Quiero un gobierno que sea menos soberbio"
El diputado nacional cuestionó con dureza al kirchnerismo en su paso por Mar del Plata. "Estoy en contra de la manera que tiene Cristina de concebir el poder", afirmó. También criticó a la oposición. Dijo que Scioli es el candidato presidencial mejor posicionado para 2015. Y calificó como "un error" su alianza con Macri y De Narváez.
El diputado nacional Felipe Solá cuestionó ayer con dureza al Gobierno y reclamó al kirchnerismo que "sea menos soberbio". Además, criticó también a la oposición al señalar que "no alcanza a tener un plan de Nación" y que "carece de un proyecto económico".

En Mar del Plata, donde manifestó su intención de presentarse en las elecciones de 2013 para mantener su banca a diputado, el ex gobernador bonaerense habló de todo a solas con LA CAPITAL: dijo que Scioli es el candidato mejor posicionado en la carrera presidencial para 2015 y calificó como "un error" su alianza con Mauricio Macri y Francisco De Narváez. "Ese acuerdo ya estaba roto antes de la elección de 2009", admitió Solá, que integra el bloque de diputados de Unión Peronista.

- Usted es crítico tanto del Gobierno como de la oposición. ¿Con quién va a jugar en 2013?

- Hay muchos peronistas que piensan como yo. Todavía no hablan, pero andan por ahí dando vueltas.

- Más allá de sus cuestionamientos, ¿no se ve de nuevo en el kirchnerismo?

- No. Pienso que el kirchnerismo fue un proceso muy exitoso con Néstor Kirchner. La gestión de Cristina no fue lo mismo, pero recibió un apoyo importante porque era un gobierno fuerte y había una oposición muy débil. Me preocupa la cantidad de torpezas y problemas políticos que está teniendo el oficialismo. De todas maneras, creo en algunas cuestiones que el kirchnerismo instaló. Pero la forma de concebir el poder que tiene Cristina no es la mejor manera de asegurar el futuro.

- ¿Qué cambiaría?

- Tenemos derecho a renovar la política desde el peronismo. Mi mirada no es antikirchnerista, pero estoy totalmente en desacuerdo en cómo maneja Cristina el poder. Quiero un gobierno que no ataque a la Justicia, que no se obsesione con los medios y que aplique la ley de medios.

- ¿Qué análisis hace del cacerolazo?

- Veo que hay malestar de mucha gente en la calle. El enojo no es solamente por el aumento de los precios, sino también por ciertas actitudes de la Presidenta. El Gobierno no se da cuenta de que una persona que gana 10 mil pesos llega con los justo a mantener a su familia. Sin embargo, tiene que pagar el impuesto a las ganancias. Hoy no tenemos superávit fiscal y comercial, hay inflación e incapacidad para solucionar este problema.

- ¿El kirchnerismo no se da cuenta del cansancio de la gente?

- El kirchnerismo se festeja y se escucha a sí mismo. Hace actos que parecen planeados para que vayan los mismos de siempre. Estamos conducidos por una mentalidad dogmática y extrema: es blanco o negro. Por eso Cristina tiene hoy mucho menos del 40% de apoyo. Hay mucha gente que piensa que el peronismo debe ser gobierno y está dispuesta a votarlo si hace un planteo racional de conducir a la mayoría.

- ¿Por qué dejó la oposición tras la muerte de Kirchner?

- Cuando se murió Néstor me acordé de lo bueno y me olvidé de lo malo. Por eso tomé la actitud de no atacar a la Presidenta en ese momento. Tuve un cimbronazo personal que es difícil de explicar en política, porque la gente cree que los políticos siempre buscan su propia conveniencia.

- ¿Qué pasó con su alianza con Macri y De Narváez?

- Me arrepentí y lo dije públicamente. Eso a veces a un político se le perdona y otras veces no. Me equivoqué. Me sentí muy rechazado por el kirchnerismo, sobre todo después de votar en contra de la 125. Por eso decidí formar un bloque solo. Después de ahí una cosa trajo a la otra y nos aliamos con De Narváez en la provincia de Buenos Aires. Antes de que llegara el 28 de junio, el día de la elección, yo ya sabía que la alianza era un error pero en ese momento uno no podía desertar. Posteriormente me abrí de la alianza y armé el Peronismo Federal, que para mí ahora atrasa y tiene una visión muy conservadora de la Argentina. Atacaba en todo al kirchnerismo, pero para mí hay cosas en las que no se debe cuestionar a los K, como por ejemplo en la defensa de los derechos humanos.

- ¿Cómo ve a la oposición?

- Del lado antiperonista de la oposición no hay un proyecto económico. Liderar la bronca es muy peligroso sin proyecto.

- Como ex gobernador, ¿qué visión tiene de la provincia de Buenos Aires?

- Desde el punto de vista político, la provincia puede llegar a tener en el futuro un gobernador que sea presidente. Es una realidad la popularidad que tiene Scioli. Desde el punto de vista de funcionamiento, la veo mal a la provincia porque tiene un desfinanciamiento muy grande. Los servicios del Estado andan mal y noto que hay una decadencia en el tema seguridad y en los servicios sociales. Además, la provincia tiene problemas de endeudamiento con los proveedores. A pesar de eso, tiene un gobernador popular. Y eso es una capacidad política de Scioli.

- Ya se está hablando del 2015, ¿lo considera apresurado?

- Sí, faltan tres años para que termine el mandato de Cristina. Hay que darle una chance a la presidenta de que se recomponga.

- ¿Scioli es el candidato mejor posicionado en la carrera presidencial?

- No sé si es el mejor candidato, pero es el que más posicionado está. Ha tenido un manejo entre extraño y muy hábil en todas las circunstancias vividas este año. Hace cinco meses, cuando no podía pagar el medio aguinaldo, veíamos a Scioli en una situación compleja como gobernador. Pero la gente lo vio como una víctima del Gobierno nacional y eso frenó los ataques del kirchnerismo.

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